A cinco años de gobierno, economía de contrastes

En este sexenio, a pesar de registrarse un bajo crecimiento de la actividad productiva, hay una generación récord de empleos formales; hay una baja inflación, pero el poder adquisitivo de los salarios tiende a decaer, dice experto
01/12/2017
01:40
Rubén Migueles
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Cumplidos cinco años del gobierno de Enrique Peña Nieto, predominan los contrastes económicos, como un bajo crecimiento pero con generación récord de empleos formales, así como con una baja inflación, mientras que el poder adquisitivo de los salarios tiende a decaer ante el reciente repunte del nivel general de precios.

El actual gobierno apostó desde un inicio a una serie de reformas de gran calado como la energética, fiscal y en telecomunicaciones. Con ello se esperaba consolidar un nuevo marco general para desarrollar la inversión y nuevos esquemas de competencia, y con esto fortalecer un aparato productivo que generara más empleos bien remunerados.

Sin embargo, el impacto de las reformas en el crecimiento económico se ha retrasado a causa de otros factores externos, pero sobre todo internos.

Entre esos últimos destaca la imposibilidad de acompañar las reformas con una dinámica importante de inversión gubernamental, por eso la formación bruta de capital fijo del sector público está en niveles inferiores a los del inicio de la administración, comentó Aníbal Gutiérrez, profesor e investigador de la Facultad de Economía de la UNAM.

Otros elementos que limitaron la esperada reactivación económica fueron el desplome de la producción petrolera y la caída de los petroprecios internacionales y la creciente volatilidad financiera internacional debido a choques como el Brexit.
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También se incluyen entre los factores externos la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, con una agresiva política proteccionista en contra de México y poniendo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) bajo escrutinio.

Crecimiento y empleo. Para este año se estima que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá 2.1%, con lo que la expansión en los primeros cinco años de gobierno habrá alcanzado una tasa promedio anual de 2.5%, inferior al 3% que es capaz de crecer la economía del país y muy por debajo de 5% y 6% prometido por Peña Nieto en su campaña.

Pese a ello, en esta administración se han generado 3 millones 328 mil plazas en el sector formal de la economía. Este incremento en los trabajadores afiliados al IMSS es un récord histórico, superando los empleos creados en los seis años completos de cualquier administración pasada.

Estos trabajos existían en la informalidad, pero se han regularizado gracias a las facilidades de la Secretaría de Hacienda y el IMSS para que se regularicen empresas. Bajo el esquema de incorporación fiscal, muchos pequeños negocios se han dado de alta porque en los primeros años no pagarán algunas contribuciones.

Al analizar la estructura de la población ocupada, la participación de los trabajadores que ganan entre dos y tres salarios mínimos es la que más ha crecido en los últimos tiempos. Hay un repunte del empleo, pero ha estado vinculado a trabajos de bajo sueldo y baja capacitación, explicó el académico de la UNAM.

Finanzas públicas e inversión. La política económica seguida por la actual administración ha privilegiado la estabilidad económica y el saneamiento de las finanzas públicas a través de una serie de recortes al gasto, en perjuicio de la obra pública. La inversión fija bruta gubernamental reporta un desplome de 8.3% promedio anual de 2013 a 2017, para ubicarse en su nivel más bajo de los últimos 15 años.

En tanto, los ingresos tributarios pasaron de 8.4% del PIB en 2012, a 13.9% en 2016, y para este año se estima que se ubiquen en 13.1%, gracias a la reforma fiscal, en particular al IEPS en combustibles.

Por el esfuerzo fiscal de contención del gasto y aumento de los ingresos se espera que en 2017 se alcance un superávit primario de 1.4% del PIB, por primera vez en ocho años.

Pese a ello, algo que ha caracterizado las finanzas gubernamentales es el repunte de la deuda pública, que en estos cinco años pasó de 34.3% del PIB al cierre del sexenio pasado, a 49.6% en 2016, y pese a que en 2017 se espera que cierre ligeramente por debajo en 47.9%.

El aumento de la deuda pública se explica en parte debido a las presiones en el gasto que han generado las pensiones y los rescates pensionarios que se han llevado a cabo, sobre todo de Pemex y CFE.

Precios y salarios. Sobre el comportamiento de los precios, en la mayor parte del sexenio la inflación se mantuvo dentro del objetivo del Banco de México, alrededor de 3%, más menos un punto porcentual, alcanzando un mínimo histórico de 2.13% a tasa anual en diciembre de 2015.

Sin embargo, los gasolinazos de principios de este año, así como la fuerte depreciación del peso frente al dólar en el sexenio la han llevado a niveles de 6.66% en agosto pasado, los más altos en 16 años.

De ahí el deterioro del poder adquisitivo de los salarios. El ingreso laboral por per cápita mostró una disminución real de 2.1% entre el tercer trimestre de 2016 y el tercer trimestre de 2017, de acuerdo con los datos más recientes dados a conocer por el Coneval.

Asimismo, el porcentaje de población con ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria pasó de 40% a 41.8% entre el tercer trimestre de 2016 y el tercer trimestre de 2017.

En este periodo el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza mostró un aumento de 4.6%, su primer repunte después de cinco trimestres consecutivos de reducciones anuales, causado por un aumento en los precios en 2017, lo que se refleja en el aumento del valor de la línea de bienestar mínimo [costo de la canasta alimentaria] y en la disminución del poder adquisitivo del ingreso laboral.

Logros y limitaciones. Un logro económico ha sido que en la administración de Peña Nieto se aprobó un paquete de reformas y, contra todo pronóstico, se mantuvo dentro de su esquema de procurar la estabilidad macroeconómica, pero en términos de crecimiento siguió muy lejos de lo que necesita el país, comentó Aníbal Gutiérrez.

Sin embargo, lo que se desdibujó fue la política social, que inició con la Cruzada Nacional contra el Hambre, para después hablar de inclusión social, pero no hay un programa emblemático en la materia.

“Hoy lo único que tienes en términos sociales es que gracias al crecimiento del empleo algo se hizo, pero no hay un esquema importante en términos de la política social, eso se perdió en estos años”, aseguró el especialista.

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