Nutrición... ni bueno ni malo

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¡Come mariscos!

No hay alimentos malos sino malas combinaciones.
12/08/2015
00:21
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Como siempre y como con muchos temas, con los mariscos ya no sabemos ni qué pensar.

Resulta que escuchamos tantas cosas en torno a la comida que lo único que sabemos es que ya no sabemos nada, estamos muy confundidos y los mariscos no son la excepción.

Los mariscos, en gastronomía, son animales invertebrados que se comen. Entre ellos están: camarón, cangrejo, langosta, langostino, percebe, mejillón, almeja, ostión, caracol, pulpo, calamar.

Se dice que hay que evitarlos porque son altos en colesterol pero al mismo tiempo se les adjudican propiedades mágicas (afrodisiacas por ejemplo) y son parte de la gastronomía típica mexicana.

Comenzaré por decir que todos estos “bichos” son básicamente agua. Casi el 80% de su peso es líquido. El resto son proteínas de alto valor biológico (el 20%), vitaminas y minerales lo que los convierte en un alimento bajo en calorías.

Aportan yodo (fundamental para la tiroides), hierro, fósforo, magnesio y zinc por lo que son una potente combinación para mejorar la salud cardiovascular y el sistema inmune.

Las vitaminas más abundantes son las del grupo B y en algunos hay A y D. Aportan ácidos grasos poliinsaturados, considerados buenos para la salud. Cierto, aportan colesterol (todos los animales que comemos tienen colesterol) pero se contrarresta con el aporte de las grasas buenas, lo que no sucede con otras fuentes de origen animal.

También en su contra está que aportan purinas, sustancias responsables de elevar los niveles de ácido úrico en sangre y que pueden derivar en una enfermedad llamada Gota, muy dolorosa, por ello y como con todos los alimentos hay que consumirlos con moderación mas no evitarlos de la dieta.

La gran recomendación para poder consumirlos sin miedo es prepararlos de modo correcto. Como bien se dice, no hay alimentos malos sino malas combinaciones. Si cocinas al vapor, al horno, a la plancha o en alguna salsa podrás comerlos mucho más seguido que si los haces empanizados, con crema, fritos o capeados.

Hay que incluirlos en la dieta, quizá un par de veces al mes para quienes cuiden el colesterol y el ácido úrico, para los demás hasta una vez a la semana se pueden comer. En un menú semanal debe haber dos días pescado y dos pollo, un día mariscos, un día carne y un día vegano (puedes unirte a Lunes sin Carne) y con eso aseguras el aporte de los nutrimentos necesarios para la salud tuya y de tu familia.

Eso si, ten cuidado con las alergias. Hay muchas personas que no los pueden consumir, o no todas las variedades. Yo tendría cuidado también en mujeres embarazadas o lactando, adultos mayores o cualquier persona que tenga alguna enfermedad. El riesgo de intoxicación alimentaria por marisco es alto y hay quienes no se curan tan fácil.

Estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana y ejercí varios años. Descubrí el deporte y me volví adicta. Ello me llevó a la nutrición y cursé el Diplomado de Nutrición y Antropometría...
 

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