ALTA VELOCIDAD: Jaguar revive tradición de competencia

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“¡Pedro Rodríguez se mató!”

El próximo martes se cumplirán 46 años de la muerte del gran Pedro Rodríguez. ¿Qué? ¿No es un aniversario de cifra cerrada? Poco importa, pues me da el pretexto perfecto (y el viaje de ida de la memoria) para describir el carácter de este piloto maravilloso.
07/07/2017
12:07
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Era el 11 de julio de 1971 yo estaba compitiendo en el Rally de las 24 Horas en México; en algún momento tuvimos que abandonar por fallas de cronometraje. Mi navegante era Raúl Martínez y alrededor  de las 5 de la mañana nos regresamos de Cuernavaca; entramos al Sanborns de San Ángel para tomar un café. Yo quería aprovechar esa pausa para enterarme de cómo le había ido a Pedro Rodríguez en la carrera de invitación  que le hicieron para competir en la pista de Norisring, en Alemania. Había un teléfono público que funcionaba con monedas de 20 centavos; le hablé a mi amigo Jorge Cortina, de la oficina de France Press. Me respondió: “¡Pedro se mató!” 

Yo no le creí al principio, pero después de revisar muy bien los télex que se enviaban de Alemania a México, los cuales confirmaron la infausta noticia, me sentí completamente atarantado. Recordé la última plática con Pedro, cuando lo invitaron a esa competencia donde no tenía nada que hacer. Quiero decir que ese domingo, el de la carrera de Pedro, lo tomé como libre. Me regresé a México con la filmación de mi cámara Bolex 16 milímetros, de cuerda, y grabaciones de entrevistas. 

Apesadumbrado me comuniqué con Don Pedro, su papá, y con Angelina, su esposa, quienes ya estaban enterados del accidente. Me reuní con ellos en la casa de Angelina. ¡En cuántas carreras de autos estuve con Pedro! Empecé a recordar a su hermano Ricardo, que admirábamos ambos por su valor y juventud. Era yo un amigo de los hermanos pero también me enlistaba en el asombrado público de estos pilotos mexicanos, que dejaron su huella en las pistas de todo el mundo manejando todo tipo de autos, ya sea en la Nascar, sobre nieve o en  prototipo, stock, Rally, Indy… 

Viví y sentí cómo la gente se le entregaba a Pedro en las 24 Horas de Le Mans,  y sacudía mi cabeza pensando: “No es posible que haya muerto…” Para mí han sido los mejores pilotos mexicanos en el extranjero desde esa época; para que se den una idea, les cuento. De muy joven (con escasos 18 años de edad) estaba con ellos en los pits en la carrera de las 12 Horas de Sebring, en Florida. Era la primera vez que asistía a una carrera de este tipo; transmita flashes a cada hora en XEX  y grababa para mi programa Telesistema Mexicano F-1. Pedro, que estaba a mi derecha, veía como yo a todos esos pilotos que ya eran estrellas. Y en algún momento me dijo secamente: “¿Qué tienen ellos que nosotros no tengamos?”
Desde entonces comprendí que no era ningún complejo para ellos competir  con los mejores del mundo, así eran los Hermanos Rodríguez. El cinco veces campeón del mundo, el argentino Juan Manuel Fangio, me comentó una vez en una entrevista: “Debemos pensar que no han muerto y que andan por ahí en el mundo, compitiendo y acelerando”.

¡Nosotros teníamos razón! Hoy sábado se realizaran las calificaciones del GP de Austria, la novena carrera del campeonato. Confirmando lo que publicamos en la columna anterior, Hamilton no frenó para ocasionar el choque de Vettel. Desaceleró, que es bastante diferente. Nosotros lo comentamos aquí, antes de que nadie se fijara en realidad. Esperamos que le vaya bien a nuestro piloto tapatío Checo Pérez, y que no tenga problemas con su compañero de equipo Esteban Ocon. También deseamos mucho éxito a Francisco Name y a Benito Guerra en su gira por Europa en el campeonato mundial de Rally. Y recuerden, hoy y siempre: ¡hagan de su auto un deporte, no un peligro! ¡Recuerden siempre a los Hermanos Rodríguez!

Rodolfo Sánchez Noya nació el 15 de septiembre de 1934, es un destacado periodista del deporte motor con más de 50 años de experiencia.

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