FOCUS
Irreverente... mente

Se encuentra usted aquí

UN SISTEMA PERVERSO

Continuamente nos topamos con mexicanos honorables, honestos, decentes, comprometidos, esforzados y trabajadores. Por ello no se entiende qué está sucediendo en el contexto de la sociedad mexicana. Vivimos en la inseguridad de no saber qué tipo de persona tenemos cerca. El riesgo de tener quizá a delincuentes violentos, con varias muertes a cuestas, como vecinos, viviendo en nuestro barrio, o quizá pueda ser la persona que está en la mesa junto a la nuestra en el restaurante.
20/03/2017
00:01
-A +A

Continuamente nos topamos con mexicanos honorables, honestos, decentes, comprometidos, esforzados y trabajadores.

Por ello no se entiende qué está sucediendo en el contexto de la sociedad mexicana. Vivimos en la inseguridad de no saber qué tipo de persona tenemos cerca. El riesgo de tener quizá a delincuentes violentos, con varias muertes a cuestas, como vecinos, viviendo en nuestro barrio, o quizá pueda ser la persona que está en la mesa junto a la nuestra en el restaurant.

Éste sector de la sociedad puede ser parte de nuestro entorno cercano, ya sea circunstancial o incluso cotidiano, sin que lo sepamos.

El nuestro es un país donde es más importante que la tramitología de un juicio cumpla con las normas del sistema, que impartir justicia de verdad, simple y pura.

Nuestro sistema de gobierno nos “queda chico” a los mexicanos, pues está contaminando a los valores tradicionales de la sociedad mexicana.

Ver los noticieros de TV y radio, donde se denuncian los delitos y se ubica físicamente a quien los comete y sin embargo, pasan las semanas y todo sigue igual, genera frustración. La impunidad es una constante.

Un país donde desaparecen personas y ésto poco le interesa a las autoridades. Es más, en este país surrealista los policías entregan a sus víctimas a los delincuentes, como sucedió en la terrible noche de Ayotzinapa y lo muestra el video grabado en Culiacán hace unos días y subido a redes sociales y exhibido en los medios de comunicación.

Lo grave es que los recursos tecnológicos para dar orden y paz a este país existen y se cuenta con el dinero para comprar más cámaras y drones para vigilar todo el territorio nacional. Lo que falta es la voluntad para solucionarlo a fondo.

Los funcionarios generalmente dicen que no hay presupuesto. Sin embargo, las cantidades que han desaparecido varios exgobernadores son escandalosas. Por ello deberían estar en la cárcel pero no están ahí porque seguramente están “arropados” desde el sistema perverso de gobierno que hoy tenemos.

Parece ser que el problema de México no es un asunto de personas, pues con toda seguridad esas personas corruptas, así como los delincuentes que actúan impunemente aquí, en otro país no actuarían de esa forma.

Además, es de esperarse que muchos extranjeros que hoy en su país viven una vida honorable, probablemente si vivieran en nuestro país, en nuestro contexto, actuarían igual que lo que aquí se está volviendo cada vez más cotidiano.

Hoy que son exhibidos los testimonios de migrantes mexicanos radicados en Estados Unidos, que con base en una trayectoria de esfuerzo y trabajo han construido un patrimonio y una familia honorable, debiésemos preguntarnos si les cambiaron el ADN en ese país.

Podríamos decir que el impacto inconsciente de la colectividad es capaz de contaminar nuestros valores personales.

Que hayan sido exhibidos en los medios masivos de comunicación dos aspirantes al cargo de fiscal anticorrupción federal, bajo sospecha de plagio del proyecto que presentaron al Senado para mostrar sus capacidades y conocimientos, suena descabellado.

Si no hubiesen sido descubiertos y alguno de ellos hubiese alcanzado el cargo, ¿con qué calidad

Además, que dos jueces hayan otorgado un amparo a Juan José Esparragoza Monzón, hijo de "El Azul", para que no fuese trasladado a un penal federal con mayor nivel de seguridad y así permaneciera en el penal estatal de Culiacán, Sinaloa, genera sospechas que esto fue parte de un plan para que poco después de haberlo obtenido, él pudiese fugarse   

Nuestro problema moral es grave. Quizá mayor que lo que estamos dispuestos a reconocer, pues impacta nuestra calidad de vida, nuestras expectativas,

Si no hay certeza jurídica que garantice nuestro patrimonio y nuestra seguridad física y la de nuestras familias, seguramente se desestimulará la inversión en el país y nuestra estabilidad económica.

Necesitamos concientizarnos de que no debemos caer en la frivolidad del show electoral que nos quiere imponer la clase política.

Las elecciones no son una quiniela que nos entretiene, sino la oportunidad de cambiar al sistema político que nos gobierna.

 

 

Me interesa compartir el análisis del impacto social de los acontecimientos, -así como de las decisiones gubernamentales y políticas-, en la vida cotidiana de los mexicanos. Los acontecimientos no...

Comentarios

 

NOTICIAS DEL DÍA