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Al Qaeda vs ISIS: la guerra comunicativa online y la disputa por los millennials

A quien realmente van a seguir los jóvenes de 18 que actualmente están clavados en social media
23/07/2015
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Al Qaeda vs ISIS: la guerra comunicativa online y la disputa por los millennials

Hay una guerra en el seno del jihadismo. Los contrincantes son Al Qaeda e ISIS o “Estado Islámico”. Estas dos organizaciones chocan frontalmente en frentes diversos como Siria o Libia. Pero además de ello, los dos grupos se están golpeando en el terreno ideológico, en los medios, en Internet y en las redes sociales, buscando transmitir la idea de que cada uno de ellos es el verdadero sucesor de Bin Laden. Los últimos movimientos los ha dado Al Qaeda. En su reciente edición de la revista en línea Resurgence, acusa a ISIS de haber cometido varios crímenes en contra de musulmanes. En la misma revista, además, Al Qaeda dirige mensajes muy concretos a los jihadistas que se autodenominan seguidores del “Estado Islámico”. El segundo golpe es una también muy reciente edición en línea por parte del frente Al Nusra, filial siria de Al Qaeda, con diversas críticas y acusaciones en contra de ISIS y su líder. No es poco lo que hay en juego. No solo está en disputa el reclutamiento de nuevos combatientes y la recaudación de recursos, sino el futuro de la jihad global. Sin embargo, de esas dos organizaciones, solo una parece estar entendiendo cómo hablar a las nuevas generaciones de jihadistas. Hoy en el blog explicamos por qué.

Diferencias ideológicas

Las diferencias entre ISIS y Al Qaeda sí existen. Sin embargo, en algunos medios, han tendido a sobre-exagerarse en los últimos meses. Podríamos rastrear dichas diferencias hasta el líder de la rama de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi, considerado el padre ideológico de ISIS. Sabemos que él y Bin Laden no pensaban de manera idéntica en cuanto a cómo alcanzar la meta final de la jihad, la cual era el establecimiento de un califato global que aglutinara a toda la Umma o comunidad islámica en el planeta.

Bin Laden pensaba que tomar territorios y fundar califatos en esos territorios no solo era un camino lento, sino contraproducente, porque atraía a los ejércitos occidentales y les abría blancos que podrían ser atacados por éstos. Bin Laden pensaba que la única manera de lograr las metas jihadistas era expulsar a Estados Unidos y a todos su aliados de los países musulmanes, y posteriormente luchar contra los gobiernos locales que no se sometieran a la jihad para solo entonces fundar y expandir el califato. Zarqawi en cambio, concebía una lucha más local, dirigida contra los gobiernos de los países musulmanes, para entonces poder formar, expandir y fortalecer el califato deseado por todo el movimiento jihadista.

A pesar de esas diferencias, sin embargo, Zarqawi decidió unirse plenamente a Al Qaeda, someterse al mando de Bin Laden con quien estuvo lado a lado y cuya autoridad acató. Hoy ni Zarqawi ni Bin Laden se encuentran vivos. Posiblemente de estarlo, no conoceríamos al ISIS o “Estado Islámico” que actualmente conocemos.

No será sino hasta el 2014 –apenas hace un año y medio- que Bagdadi, el líder de ISIS, decide desconocer la autoridad de la matríz de Al Qaeda en Pakistán, y reclamando que él es el verdadero sucesor de Bin Laden, se autoproclama califa del “Estado” que él mismo funda en los territorios conquistados dentro de Siria e Irak. En otras palabras, el divorcio y pleito entre ISIS y su madre, Al Qaeda, no lleva “años” sino tan solo unos 18 meses y es mucho más motivado por cuestiones políticas que ideológicas.

El éxito del califato o “Estado Islámico”

Operativamente, la decisión de fundar efectivamente un califato, o un pseudo-estado, se convierte en un atractivo de enorme peso para los jihadistas, pero a la vez, se convierte en uno de sus mayores obstáculos para su supervivencia futura.

Al volverse una organización que conquista y controla territorio y población, el grupo terrorista e insurgente se transforma en una entidad política material que se vende a sí misma no como “organización terrorista”, sino como “Estado”, capaz de afiliar “provincias” de diversas partes del mundo, y se auto exhibe como la portadora eficaz de la bandera jihadista.

Pero al mismo tiempo, el hecho de gobernar territorio y población le impone la necesidad de una mucha mayor cantidad de personal y recursos, los cuales al empezar a escasear, podrían generarle a ISIS el efecto bumerang que Bin Laden preveía y siempre quiso evitar. Esto, sin considerar la gran cantidad de enemigos que ese grupo se ha ganado con su afrenta y contra los que está teniendo que luchar al mismo tiempo.

Cualquier análisis de seriedad indicaría que el “Estado Islámico” no podrá sostener eternamente el control de todo el territorio que pretende ocupar y, al mismo tiempo, enfrentar enemigos monumentales como Estados Unidos y sus aliados o Irán y sus aliados. Sin embargo, ISIS ha contado con una herramienta que ha sabido manejar mucho mejor que sus oponentes: La comunicación.

Mediante el uso de esta herramienta, esa organización se ha asegurado de mantener siempre el control de la narrativa, de que los medios digan lo que ISIS quiere que digan, que las redes sociales se muevan en la dirección que desea moverlas, y de que por consecuencia, los jóvenes reclutas del jihadismo reciban el mensaje que ISIS quiere que reciban

Esto último es lo que busca combatir Al Qaeda en su más reciente ofensiva online.

La ofensiva online de Al Qaeda

En sus últimas publicaciones en línea, Al Qaeda se aboca a atacar a ISIS en el corazón de sus conceptos y acciones, pretendiendo transmitir los siguientes mensajes:

  1. Bagdadi, líder de ISIS, no es un seguidor verdadero de Bin Laden, dice Al Qaeda. En realidad, si se estudia la historia de Al Zarqawi, el líder de Al Qaeda en Irak -de donde ISIS procede- se verá que éste sí estuvo y luchó a lado de Bin Laden, que acató su autoridad en todo momento, y que nunca fue su intención generar divisiones en el jihadismo.
  2. ISIS está cometiendo severos crímenes en contra de musulmanes, por lo que su lucha no puede ser legítima ni validada.
  3. Es incorrecto llamar a esta organización “Estado Islámico”, dice Al Qaeda. En realidad debería llamarse el “Estado de Bagdadi”, un califa espurio que solo busca beneficios personales.
  4. “Mucho cuidado, jihadistas del mundo”, advierte Al Qaeda, si se deciden autoproclamar seguidores de este califa espurio, podrían estar violando la ley islámica y en lugar de acercarse, se alejarían del paraíso. Ustedes serán responsables de cómo serán vistos por la Umma o comunidad musulmana en el futuro.
  5. Los grupos que se han afiliado a ISIS en muy diversas regiones del planeta, son en realidad grupos traidores que están promoviendo la división entre jihadistas y crímenes en contra de otros musulmanes en el planeta.

La ventaja de ISIS: su destreza comunicativa

El contraataque mediático de Al Qaeda, como vemos, habla por sí solo. La cuestión es que están peleando en contra de maestros de la comunicación contemporánea, expertos en qué decir y cómo decírselo a la generación de jihadistas millennials de los que se compone el cúmulo de combatientes que se están peleando las dos organizaciones.

Es decir, los jóvenes jihadistas millennials proceden de las mismas sociedades que todos los otros millennials no jihadistas y responden a códigos de comunicación idénticos, códigos que apenas estamos empezando a comprender y que sin duda, ISIS domina mucho mejor que Al Qaeda.

Si usted lee las revistas de Al Qaeda que he referido al inicio del texto, encontrará en ciertas porciones de ellas, lenguaje muy filosófico, demasiado elevado y profundo, muy digno de clérigos islámicos, pero poco probable de ser captado por una generación que entiende más de tuits con mensajes cortos, videos, infografías y hashtags pegajosos.

Es más, si usted me lo pregunta, yo le diría que la mayor fortaleza de ISIS no es haber capturado Mosul o Ramadi, o haber conquistado un tercio de Siria. No. ISIS ha crecido gracias a su capacidad de enviar mensajes, posicionarse en la agenda y sobre todo, de entender el lenguaje de la generación que, hoy por hoy, representa su mayor fuente de reclutamiento.

De modo que Al Qaeda ha empezado a entender, quizás bastante mejor que muchos gobiernos como el estadounidense, que el área mayor donde ISIS debe ser combatida es en la esfera de sus mensajes y las ideas que propaga, puesto que si no hay un combate eficaz en ese mundo, no importa cuántas posiciones se le arrebaten o qué tanto logren golpearla en lo material, ISIS siempre llevará la delantera. El gran problema para Al Qaeda es que su manera de golpear a ISIS en esta esfera sigue pareciéndose más a las disertaciones y comunicaciones de Bin Laden que a los tuits y videos de los terroristas expertos en tecnologías de información como el británico Jihadi John.

¿Usted cómo lo ve?

Twitter: @maurimm

 

 

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