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Programa de apoyo a pequeño productores: última oportunidad de Sagarpa para cambiar de rumbo

13/07/2016
00:19
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Por Víctor Suárez Carrera

 

En los últimos 25 años, la política agroalimentaria de México ha privilegiado a los grandes agricultores que representan no más del 10 % del total de unidades de producción rural (UPR) al mismo tiempo que ha excluido a los pequeños y medianos productores, etiquetándolos falsamente como “improductivos”,  “atrasados”, “no competitivos” y “pobres”.

El 10 % de las UPR mayores de 20 hectáreas reciben el 65 % de los subsidios productivos canalizados por el gobierno federal, mientras que las UPR con 5 hectáreas o menos que representan el 70 % de las UPR y que contribuyen con el 40 % de la producción agropecuaria y el 60 % del empleo rural nacional, únicamente reciben el 17 % de los subsidios de la vertiente productiva del Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable (PEC Rural).

Y como los pequeños productores fueron falsamente etiquetados como “pobres”, el gobierno federal les ha canalizado recursos crecientes de carácter asistencialista, que no han disminuido la pobreza rural y si, en cambio, han aumentado la cultura del peticionismo y el clientelismo político-electoral.

Así, los impuestos de los contribuyentes mexicanos reflejados en el presupuesto de la Sagarpa para los programas de subsidios al campo, han servido para profundizar la desigualdad en el ingreso y la pobreza rural así como favorecer la dependencia alimentaria nacional, el deterioro de los recursos naturales y un sistema alimentario inadmisible: por un lado, 32 % de la población tiene carencia alimentarias y, por otro lado, se padece una epidémica de obesidad y sobrepeso, representando México el segundo lugar mundial en población adulta y el primer lugar mundial en población infantil.

En este contexto, un conjunto amplio y plural de organizaciones campesinas, de consumidores, de derechos humanos, de ambientalistas, de emprendedores y promotoras de la transparencia y rendición de cuentas, constituimos la Iniciativa Valor al Campesino (IVC) para impulsar la revalorización productiva, social, ambiental, alimentaria, cultural e identitaria de los pequeños productores de México, y colocarlos en el centro de la política agroalimentaria nacional.

Como parte de la actividades de la IVC, se propuso en 2015 a la Sagarpa y a la Secretaria de Hacienda la incorporación por primera vez en la estructura programática-presupuestal de la Sagarpa de un programa integral de apoyos productivos al pequeño productor bajo la clave S266, mismo que se aprobó e incorporó en el PEC Rural 2016.

Sin embargo, este avance no se vio reflejado en las reglas de operación para el ejercicio fiscal 2016, al prevalecer un enfoque inercial y burocrático, de dispersión en diferentes reglas de operación, con diferentes poblaciones-objetivo y bajo la responsabilidad administrativa de dos subsecretarias, seis direcciones generales y una coordinación general de la Sagarpa.

No obstante lo anterior, la IVC valoró como un avance el programa S266 y continuó con su estrategia de incidencia en la Sagarpa y la SHCP para que el programa S266 continuara para el ejercicio fiscal de 2017 y, ahora sí, este se reflejara adecuadamente en las reglas de operación para el siguiente año. Nuestra propuesta tuvo el respaldo en la evaluación del Coneval del programa S66 en el presente año.

Afortunadamente, IVC encontró una respuesta afirmativa en la Subsecretaria de Egresos de la SHCP, incorporándose de nueva cuenta y fortaleciéndose el programa S266 en la estructura programática para el presupuesto de egresos de la federación para 2017 publicada en junio del presente año (http://www.ppef.hacienda.gob.mx/work/models/PPEF/2017/estructura_program...). En dicho documento, se establece la Principal modificación a la Estructura Programática de Sagarpa para 2017: “Fusión del Pp de S258 Programa de Productividad Rural en el S266 Programa de Apoyos a Pequeños Productores. La fusión deriva de que la evaluación de diseño 2016 de ambos programas concluye que estos Pp atienden a la misma población objetivo y por lo mismo existen coincidencias entre sus componentes, por lo cual se considera conveniente fusionar ambos programas quedando vigente el S266 Apoyo a pequeños productores con un enfoque más integral y focalizando su población objetivo en los estratos E1, E2 y E3”.

El desafío ahora es si la Sagarpa asume plenamente el Programa S266 y se establece un diseño y reglas de operación para 2017 como lo demanda un nuevo esquema de apoyos productivos para el pequeño productor.

La IVC ha propuesto que el Programa S266 tenga un sola regla de operación, una sola ventanilla, sea de caracter integral –desde la producción hasta la comercialización-, que sea únicamente para pequeños productores con organización local, que apoye el desarrollo organizativa, la capacitación y la asistencia técnica con innovaciones hacia la agroecología y la inocuidad alimentaria.

El Programa S266 para 2017 representa la última oportunidad de la actual administración para cambiar su política de subsidios para la desigualdad y la dependencia alimentaria. La Sagarpa y la sociedad tienen la palabra.

 

 

* Es director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, A.C. (ANEC) e integrante de la Iniciativa Valor al Campesino (IVC). www.anec.org.mx; Twitter: victor_suarez

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