Manejamos el nuevo BMW i3s, el primer eléctrico deportivo de la marca

Los cambios en su configuración van más allá de lo estético
11/12/2017
12:44
Diego Guilbert
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La avanzada de BMW en relación a la fabricación de vehículos eléctricos tiene más de cuatro años desde su concepción. A través de ella, se presentó la submarca “i”, cuyas primeras presentaciones incluyen al híbrido deportivo i8 y al completamente eléctrico i3.

Mediante esta división se integrarán más modelos que harán de esta estrategia, el catálogo de vehículos eléctricos más amplio para una marca premium con por lo menos, 15 eléctricos para 2025. “Al final de cuentas, hay muchos números entre el el i3 y el i8”, comenta Robert Irlinger, director general de la división “i” de BMW.

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El segundo paso de esta ampliación es la mejora y reconfiguración de sus modelos ya existentes. Tal es el caso del BMW i3s, el cual tuvimos la oportunidad de manejar por las calles de Lisboa para conocer su replanteamiento como un vehículo de corte deportivo.

Para dotar al nuevo i3s de un corte deportivo, BMW ha decidido inicialmente teñirlo de un color rojo que lo distingue de las versiones “regulares”. Obviamente, las modificaciones no se detienen ahí, pues además de el nuevo tono, el eléctrico ha sido reconfigurado en relación al eje trasero, proporcionándole dimensiones más anchas que favorecen a una sensación de manejo más deportiva.

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Aunque se conservan los trazos fundamentales en el diseño de este modelo, se han hecho cambios que repercuten en un sentido estético y en mayor medida, funcional. El nuevo BMW i3s cuenta con un paquete aerodinámico en su carrocería, que además de proporcionarle un aspecto más rudo, le dota de una menor resistencia al viento para que el rendimiento de la batería eléctrica sea mayor.

Asimismo, las salpicaderas son más prominentes en función al nuevo juego de suspensión que este modelo tiene. Este cambio se ve acompañado de una reducción en la altura del chasis para convertir este vehículo en uno 10 milímetros más bajo que la versión no deportiva.

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Todos estos cambios repercuten en el funcionamiento de esta variante del eléctrico de BMW, pues ahora cuenta con una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 6.9 segundos, la capacidad de torsión ha aumentado y registra una velocidad tope de 160 kilómetros por hora.

Pero a todo esto, ¿el auto se maneja como un deportivo? Para nada, debido a su naturaleza y construcción amigable con el medio ambiente el vehículo se siente un poco torpe, el radio de giro sigue dando la sensación de ser insuficiente (aunque no lo sea) y su inamovible configuración del freno regenerativo requiere un manejo de más de una hora para acostumbrarse. Sobre todo, cuando vamos manejando a bajas velocidades y al momento de soltar el acelerador, el auto se detiene de manera súbita.

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Sin embargo, en defensa de la gente a cargo del BMW i3s, no creo que el objetivo de este vehículo sea el de dar una sensación de manejo deportivo. Sino, más el de un eléctrico que es un poco más divertido de manejar. Esto se acentúa cuando programamos el manejo en la modalidad sport, la cual le da más responsabilidad al eje trasero para mejorar en agarre y el desarrollo del poder de la batería con el sacrificio del rendimiento de autonomía.

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Si en algo se asemejan el BMW i3s y el BMW M5 es que ambos son para un público muy definido, aunque opuestos en sus intereses. Pues mientras el M5 es parte de una especie de automóviles que parece tener los días contados, el i3s es la primera aproximación de un vehículo eléctrico de volúmen con una orientación deportiva y quién nos dice que en un futuro la división M de BMW no tome prestadas tecnologías de la división i en un cambio de posición en el que los eléctricos sean la fuente de negocios más rentable de la firma alemana.

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