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Caparazón de caracol, modelo para blindajes

Las características del gastrópodo podrían aplicarse a una estructura de defensa pues éstas resisten la penetración, disipa la energía y mitiga las fracturas

DISEÑO. Una copia de la estructura del caparazón también podrían aplicarse en oleoductos para resistir la penetración de rocas o la abrasión. (Foto: Especial )

Lunes 18 de enero de 2010 EFE | El Universal19:22
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WASHINGTON, D.C.- El caparazón de un caracol del océano Índico podría mejorar la protección de soldados y el blindaje de vehículos, reveló un estudio divulgado este lunes por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Ese tipo de defensa se ha hecho crucial en los conflictos bélicos que libra Estados Unidos en Irak y Afganistán, donde un gran número de soldados ha muerto como resultado de la detonación junto a los caminos de artefactos explosivos improvisados.

Un grupo científico encabezado por Christine Ortiz, profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), estudió un caracol de los fondos marinos que tiene un caparazón que se caracteriza por tres estratos que disipan la energía e impiden su fractura.

Según explicó la científica, las características de ese caparazón podrían aplicarse a una estructura de defensa pues éstas resisten la penetración, disipa la energía y mitiga las fracturas.

"Esto incluye el blindaje sintético, que se usa tanto para proteger el cuerpo humano como la estructura de vehículos", señaló.

La investigadora indicó que las aplicaciones de una copia de la estructura del caparazón también podrían aplicarse en oleoductos para resistir la penetración de rocas o la abrasión, así como en equipos deportivos, incluyendo los cascos que se usan en disciplinas como el fútbol americano, el béisbol, el hockey, el ciclismo y el automovilismo.

Ortiz descubrió el gastrópodo en 2003 en las cercanías de agujeros hidrotermales que expulsan agua a altas temperaturas en el océano Índico.

En ese ambiente, el caracol también está expuesto a una gran acidez y enormes fluctuaciones de la temperatura, así como el ataque de depredadores.

Según Ortiz, la concha del gastrópodo puede disipar la energía mecánica de uno de esos depredadores mediante el caparazón, cuyo estrato superior está compuesto principalmente por gránulos de sulfuro de hierro. A él se suma una gruesa capa orgánica intermedia a la que le sigue un estrato calcificado.

La investigadora indicó que la mayoría de los caracoles tienen una capa calcificada y otra orgánica.

En el caso del caracol del océano Índico, las simulaciones indicaron que la gruesa capa orgánica intermedia puede absorber gran parte de la energía. También ayuda a disipar las fluctuaciones termales.

vrs



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