En países como México los jóvenes
emprendedores suelen acceder a su
primer crédito a través de lo que se conoce como las tres "efes" family, friends and folks
(familiares, amigos y tontos), pero sin duda, la familia nunca falla.
Y es que uno de cada cinco nuevos
empresarios acude a su familia -en particular a sus padres-- para hacer realidad sus proyectos. En
ocasiones esta es la única fuente para
conseguir el dinero, principalmente cuando se trata de empresas que no se
incubaron y que, en consecuencia, no cuentan con el capital semilla que ofrece
la Secretaría de Economía a través del Fondo PyME.
Los jóvenes se quejan de que tienen
muchos problemas para conseguir financiamiento, toda vez que en las
instituciones de crédito es común que soliciten fianzas y avales, aunque
siempre existen otras opciones como las Sofomes, Sociedades Financieras de
Objeto Múltiple.
Lo cierto es que muchas universidades
en México tienen programas de emprendedores y arrancar con ese negocio es casi
un requisito para aprobar la carrera. Cuando estos jóvenes no pueden acceder a
los recursos de las incubadoras la única opción es la familia.
Según el último informe GEM (Global Entrepreneurship
Monitor), la inversión "informal" sigue jugando un papel fundamental en varios
países.
Este documento ejemplifica con el caso de España, pero no
está muy lejos de lo que existe en México. Por ejemplo, menciona que 10.8% de
los emprendedores recurrieron a préstamos de la familia directa; 0.8%
correspondió a familiares lejanos; 6.1% acudieron a compañeros de trabajo y
3.5% a familiares y vecinos. Es decir, 21.2% de los entrevistados tenían
créditos que no provienen de organismos financieros.
En cuanto a su perfil, se corresponde con el de varón, en
torno a los 40 años, con estudios universitarios, gasto familiar medio-alto,
que trabaja por su cuenta e invierten preferentemente en negocios orientados al
consumo y al que le une una relación familiar directa con el beneficiario de la
inversión.
Para el caso de México la cosa es un poco diferente, pues
como ya se explicó aquí existen ya muchos programas de Emprendedores desde la
Universidad, por lo cual hay muchos casos de jóvenes de menos de 30 años que ya
tienen negocios exitosos.
amr