En época de frío se agudizan los síntomas de la artritis reumatoide, debido a la humedad que se guarda en el ambiente, lo que puede provocar más dolor en las personas que padecen esta enfermedad, señaló el especialista Gabriel Medrano.
El médico reumatólogo e internista del Hospital General de la Secretaría de Salud destacó la necesidad de tomar precauciones y buscar el tratamiento más adecuado a fin de evitar las molestias, que en movimiento o en reposo pueden presentarse.
Expuso que el paciente con esta enfermedad puede notar dolor de día o de noche; el frío, la humedad y la presión atmosférica son factores que lo agudizan y pueden favorecer la inmovilidad.
Advirtió sobre los riesgos de la automedicación o recurrir a tratamientos alternativos para disminuir los síntomas, ya que esto sólo retrasa un correcto diagnóstico y un oportuno tratamiento.
Además, dijo, el paciente debe mantener una temperatura estable para no padecer las molestias.
El internista explicó que la artritis reumatoide es una enfermedad que puede provocar invalidez y secuelas irreversibles en tan sólo cinco años. Además, acorta el periodo de vida de quien la padece entre 10 y 18 años.
Gabriel Medrado recomendó que los pacientes hagan ejercicios de bajo impacto como caminata, natación y bicicleta fija para ejercitar las articulaciones, así como llevar una alimentación balanceada para mantener el peso y no forzar a las coyunturas.
Asimismo el paciente debe mantener un estricto control de su tratamiento y aseguró que "una excelente opción son los medicamentos biológicos como rituximab que utiliza las defensas del cuerpo para atacar al agente que daña a las articulaciones y es eficaz tanto en etapas tempranas como en las más avanzadas" .
En México, hay 1.5 millones de personas que padecen este mal, de los cuales 75 por ciento son mujeres entre 20 y 30 años de edad, quienes a causa de las variaciones hormonales pueden ser susceptibles en las diferentes etapas de su vida reproductiva.
Las áreas que ataca más fuertemente esta enfermedad son las muñecas, nudillos, dedos de pies y manos, además de codos, hombros, caderas, rodillas y tobillos.
En etapas más avanzadas se ven afectados los huesos, llegando a manifestarse deformidades irreversibles que sólo pueden ser tratadas con cirugía o que llegan a causar incapacidad.
alcr