Prácticamente
la mitad de las empresas familiares en el mundo no cuenta con un plan de
sucesión a futuro, de acuerdo con la encuesta de Global Family Business 2007-2008,
en la que fueron sondeadas mil 454 pequeñas y medianas empresas alrededor del
mundo, incluido México, y que fue recientemente publicada por la consultora
PricewaterhouseCoopers.
En México
como en muchos otros países, las empresas familiares juegan un importante papel
en la economía global, este tipo de empresas en Latinoamérica genera entre 50 y 70 del PIB, en Norteamérica entre 40 y 45% y en los estados miembros de la
Unión Europea entre 35 y 65% comentó
Philippe Bailly, líder global de la práctica de Empresas Familiares de la red
global de PwC.
Caracterizadas
por estar integradas por dos o más miembros de una familia, generalmente fundadas por el padre de la
misma, y conformadas por todo o parte
de su patrimonio, enfrentan importantes conflictos, entre los que destaca la
sucesión, ya que prácticamente carecen de una adecuada planeación de la misma,
un reto importante que tarde o temprano deberán enfrentar, y que ocurrirá
cuando el titular de la misma se retire y llegue el momento de nombrar a quien
lo remplazará.
"La transición de una generación a otra en
una empresa familiar es un proceso difícil y muchas compañías fracasan por
falta de planeación. Este es un grave descuido, ya que crear una nueva
estructura generalmente tarda de tres a cinco años, y esa incertidumbre sobre
el futuro de la empresa puede afectar seriamente sus ganancias, o peor aún,
poner en riesgo su existencia", afirmó Juan Carlos Simón, Socio de Servicios a
Empresas Familiares de PricewaterhouseCoopers México.
La
planeación en este aspecto es fundamental, ya que se estima que la cuarta parte
de las empresas familiares encuestadas enfrentarán este proceso de sucesión
durante los próximos cinco años y lo más probable es que 51% de éstas queden en
manos de familiares. Aspectos importantes a considerar para tal efecto serán,
definir quién sucederá al titular y la adecuada evaluación de las implicaciones
fiscales, 56% de los encuestados afirmaron no contar con un avalúo nacional de
sus empresas y 84% de las empresas que también operan en otros países no han
realizado un avalúo internacional en los últimos doce meses. Contrastando lo
anterior, 67% de éstas ya tiene contempladas las medidas necesarias para
resolver problemas empresariales y familiares en caso de incapacidad o
fallecimiento de alguno de los principales administradores o accionistas.
La escasa
cultura de planeación también se ve reflejada en que sólo 75% de los
encuestados cuenta con un plan de negocios, factor importante a considerar. "Esta
es una debilidad que, a la postre, podría limitar sus ambiciones, ya que una estrategia comercial sólida es
esencial para cualquier organización que desea asegurar financiamientos
adicionales, personal destacado o nuevos socios", aseguró Bailly.
Una empresa
de esta naturaleza también tiende a enfrentar conflictos en el desempeño de
algunos de sus integrantes; no obstante lo anterior, 70% de éstas no han optado
por ninguna medida al respecto. La encuesta arrojó que las empresas que se
desempeñan en mercados en desarrollo son más rigurosas en lo que respecta a la
elección de los miembros de la familia que participarán activamente en la
organización, ya que 44% ha establecido lineamientos para considerar quién
laborará en la empresa, en comparación con 32% de las empresas europeas y 28% de las norteamericanas.
amr