El mal hábito de fumar es fuente de graves problemas de salud. Los
médicos recomiendan alejarse del humo, pues incluso los fumadores
pasivos corren riesgos. En época de cambios bruscos de temperatura, de
caída en picada del termómetro, el tabaquismo eleva su peligrosidad
como factor detonador de una bronquitis.
La amenaza del cigarrillo,
dice el doctor Gerardo Rico Méndez, es sumamente alta, ya que estudios
internacionales señalan que influye entre el 50 y 80% en la bronquitis
crónica. Este mal ataca a hombres y mujeres por igual.
Una cosa indudable es que fumar constituye el más importante factor de riesgo para padecer esta enfermedad, advierte.
Agenda de la bronquitis crónica
* Síntomas: Tos intensa con flemas por más de tres meses, que se haya presentado en dos años consecu-tivos
*
Afecta principalmente a personas mayores de 40 años y presenta su
estado más grave en pacientes entre los 50 y 55 años de edad, sin
importar su sexo
* Es una obstrucción parcialmente reversible de las vías respiratorias, particularmente los pulmones
* Factores de riesgo: tabaquismo, contaminación y causas genéticas.
* Se encuentra entre las diez principales causas de muerte en el país.
El
doctor Rico Méndez, jefe del Departamento de Neumología del Hospital
General del Centro Médico Nacional La Raza, revela que un cigarro
contiene cerca de cinco mil sustancias químicas, elementos que
normalmente se encuentran en el medio ambiente de las grandes ciudades
del mundo.
Esto, destaca, lo convierte en uno de los más dañinos porque las partículas están concentradas.
En
el Instituto Mexicano del Seguro Social los afectados, de acuerdo con
normas internacionales, son sometidosa un estudio conocido como
Espirometría, el cual mide la función respiratoria y determina el grado
de severidad de la bronquitis crónica.
Ante la presencia
del mal, comienza el tratamiento, que consiste en eliminar el hábito de
fumar hasta tener un control estricto de rehabilitación respiratoria,
en la cual se le enseña al enfermo a respirar y toser.
El
paciente aprende a expulsar las flemas y, con ello, permite a sus
bronquios -llenos de secreciones- obtener un mejor intercambio de
oxigeno.
La terapia farmacológica, consiste en la
prescripción de broncodilatadores que purifican y dilatan el bronquio
para que tenga una mejor oxigenación. Algunos de estos medicamentos son
los corticoides por vía inhalada.
Rico Méndez dice que la
mayoría de los pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad requieren
el uso de oxígeno suplementario. Cuando los cuadros son severos, caen
en insuficiencia crónica agudizada que los puede llevar a la unidad de
cuidados intensivos e, incluso, a fallecer.
El médico neumólogo indica que las medidas para prevenir la bronquitis pulmonar están ligadas a la prevención del tabaquismo.