Los niños que ven televisión más de dos horas al día tienen problemas
de atención en la adolescencia y, si han visto muchas películas en las
que se fuma, tienen una mayor propensión al tabaquismo, según dos
estudios publicados hoy.
El primero de esos estudios fue realizado por un equipo de
investigadores que analizó a un total de mil 027 niños y niñas, y
obtuvo información de sus padres sobre el tiempo que los pequeños
miraban televisión a las edades de 5, 7, 9 y 11 años.
Los investigadores, encabezados por Erik Landhuis, también midieron los
problemas de atención de esos niños a las edades de 13 y 15 años, según
el artículo que publica hoy la revista Pediactrics, de la Academia Estadounidense de Pediatría.
Los niños y niñas, con edades de 5 a 11 años, habían visto un promedio
de 2.05 horas de televisión durante los días de semana, excluidos los
fines de semana. Y en las edades de 13 a 15 años el promedio que
pasaron frente a la pantalla subió a 3.1 horas por día.
Los investigadores concluyeron que "la cantidad de horas como
espectadores de la televisión durante la infancia está vinculada con
síntomas de problemas de la atención en la adolescencia".
"Estos resultados sustentan la hipótesis de que la exposición a la
televisión durante la infancia puede contribuir al desarrollo de
problemas de la atención y sugieren que los efectos pueden ser de largo
plazo", añadió el artículo.
Por su parte, un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina
Dartmouth, en Lebanon, New Hampshire, encabezado por James Sargent
encontró que los niños que durante la infancia ven en la televisión y
en el cine más películas en las cuales los personajes fuman, tienen una
propensión al tabaquismo.
El estudio, que publica hoy la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine,
una de las publicaciones de la Asociación Médica de Estados Unidos,
comprendió a 6 mil 522 adolescentes con edades de 10 a 14 años.
Los investigadores codificaron las escenas en las que se fuma en
películas y programas, y luego preguntaron a los adolescentes cuántas
de esas escenas habían visto. En las entrevistas de seguimiento
realizadas 8, 16 y 24 meses más tarde, evaluaron a los jóvenes en
relación con su uso de tabaco.
Al principio del estudio, el 90% de los adolescentes jamás había fumado, y el 0.5% había fumado más de 100 cigarrillos.
Cuando se hizo la encuesta de seguimiento dos años más tarde, casi el 2% de los adolescentes eran fumadores habituales.
"El mecanismo exacto de este vínculo no es claro", señaló el artículo.
"El contexto de historia actual y la investigación sugieren como
explicación más plausible que la exposición frecuente a las muestras de
tabaquismo en las películas lleva a expectativas más positivas sobre
los efectos del fumar", indicaron los investigadores.
Asimismo, esas escenas conducen "a una percepción más favorable de los
fumadores y una tendencia mayor a relacionarse con adolescentes que
fumen, todo lo cual aumenta el riesgo de tabaquismo", agregaron.
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