Los niños nacidos en familias en las que al menos uno de sus
progenitores es fumador tienen niveles cinco veces superiores en la
orina de nicotina metabolizada, la cotinina, que aquellos cuyos padres
no fuman, según un reciente estudio de científicos británicos.<p>
La investigación, desarrollada por departamentos de las Universidades
de Warwick y Leicester, revela que los niños que duermen con sus padres
tienen más niveles en la orina de cotinina, un indicador del organismo
de la cantidad de nicotina inhalada.<p>
Esto puede deberse a que los menores estaban más expuestos a la ropa
que sus progenitores habían utilizado en lugares con humo de tabaco,
según el estudio, publicado en la última edición de la revista
británica "Archives of Disease in Childhood".<p>
Los científicos analizaron 104 muestras de orina de niños de doce
semanas: en 71 de los casos, al menos uno de los dos padres era
fumador, mientras que los padres de los otros 33 no fumaban.<p>
Como media, los hijos de fumadores tenían niveles más de cinco veces
superiores que aquellos que vivían en hogares libres de humo. "Los
bebés y los niños están expuestos rutinariamente por sus cuidadores al
humo del tabaco en sus casas, sin gozar de la protección legislativa
que tienen sus padres en los lugares públicos", advierten los
científicos.<p>
alcr