El mercado de los
sabores en México está valuado en 40 millones de dólares anuales y es en este
ramo donde se desarrolla esta historia.
Karla Finkenthal
tiene 41 años, es casada, tiene dos hijos y es química
farmacobióloga por la Universidad La Salle. Miguel Ángel Zavala es
casado, tiene un hijo y es ingeniero bioquímico por el Instituto
Politécnico Nacional.
En algún momento de su vida, Karla
trabajó en una de las empresas mexicanas más fuertes de sabores y
posteriormente en una empresa francesa, en las cuales acumuló 14 años de
experiencia.
Por su parte,
Miguel Ángel trabajó para una empresa
inglesa-holandesa, después para una firma norteamericana y luego para la misma
firma francesa donde trabajaba Karla.
La primera coincidencia entre los dos
es que después de trabajar en empresas que hacían sabores accedieron a poder
desarrollar sabores: "Esta profesión es como una especie de posgrado, se le
llama saborista. Somos saboristas de más de 15 años de experiencia en el medio.
Afortunadamente para nosotros hay muy pocos saboristas en nuestro país, no
sobrepasan los 40", explica Miguel
Ángel en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
La segunda
coincidencia se dio cuando Karla decidió
dejar la empresa francesa donde trabajaba y Miguel Ángel lo hizo al poco
tiempo. Una vez fuera, se unieron y decidieron formar la empresa MK Flavors and
Co. México SA de CV. Tras un mes, aquella empresa ya estaba funcionando, era
100% mexicana y los únicos socios eran Karla y Miguel.
Para crearla hicieron una inversión de 50 mil pesos en
materia prima y equipo de laboratorio: "Con 50 mil pesos y muchos sueños y
esperanzas en la otra bolsa, iniciamos operaciones en noviembre de 2003".
Dado que como saboristas son bien conocidos por las áreas
de investigación y desarrollo de importantes empresas tanto nacionales como
internacionales, pronto los comenzaron a buscar.
Entonces comenzaron a desarrollar productos y con ellos vino el crecimiento. En 2004 se
instalaron en lo que fuera su primera bodega, ubicada en Tlalnepantla, con una
dimensión de 300 metros cuadrados y donde los únicos empleados eran Karla y
Miguel:
"Empezamos los dos solos con jornadas de entre 12 y 15
horas de trabajo continuo, desarrollando, empacando, produciendo, yendo a visitar clientes, en fin, haciendo todo lo
que hace una e empresa normal".
Este esfuerzo dio
frutos pronto y empezaron a recibir pedidos que ellos mismos comenzaron a surtir. Contrataron a su primer empleado:
"Lo que nos ayudó
mucho a crecer es que todos los
servicios que una empresa requiere en materia contable y administrativa lo
hicimos por medio de outsourcing, esto fue muy importante porque nos permitió
enfocarnos en lo que eran nuestras actividades principales como desarrollo de
sabores, producción y atención al cliente".
En 2004, una
empresa de Estados Unidos, llamada Ottens Flavors , les echó el ojo pues
buscaban invertir en México con una compañía que conociera bien el ramo, así
que les ofrecieron ser representantes de ellos en México: "Eso no nos gustó
mucho porque el mercado mexicano es muy particular en cuanto a gustos por el
sabor tanto en bebidas, como panificación, confitería y también es un mercado
donde los precios deben ser muy competitivos".
Así, ese primer
contacto no tuvo frutos, mientras la empresa seguía creciendo.
Ya para 2005
contaban con ocho empleados y ya tenían entre sus clientes a empresas como
Cadbury Schweppes o El
Globo: "Esas empresas nos dieron el empujón para poder consolidar de manera
financiera todos nuestros gastos internos". Asimismo en ese año ya habían
alcanzado su punto de equilibrio.
Para 2006
tuvieron un segundo acercamiento con Ottens Flavors y fue en mayo que se logró
la fusión de ambas empresas. Así,
llevan hoy el nombre de MK Ottens Flavors.
Ese año cerraron
con ventas mayores a un millón de dólares. A la fecha su cartera de clientes es
de 115 clientes e incluye a empresas como La Corona y La Costeña. Tienen una
producción mensual cercana a la 50
toneladas.
Hoy, tienen 12 empleados e instalaciones
de 2 mil metros cuadrados en la zona industrial de Tlalnepantla. Ahí cuentan
con laboratorios de aplicaciones, de investigación y desarrollo, de control de
calidad, áreas de producción y oficinas administrativas: "Estamos muy contentos
y muy orgulloso de haber logrado esta empresa en tres años y medio".
Actualmente exportan hacia Estados Unidos
y tienen planes de exportar a Centroamérica. Además tienen distribuidores en
Coahuila, Nuevo León, Jalisco y Mérida.
Sus planes son crecer su capacidad de
producción a una planta más y ampliar
su cobertura hacia Puebla, Veracruz y la zona del Bajío a fin de usarla de base
para dar el salto hacia Centro y Sudamérica.
Más información: miguelzavala@mkflavors.com / karlafinkenthal@mkflavors.com /
5526282800 ó 5550209736