Los adictos al chocolate tienen más razones para alegrarse, ya
que un ensayo clínico demostró que la forma amarga de la delicia del
cacao mejora la función de los vasos sanguíneos.
Si bien los
investigadores advirtieron sobre el peligro de comer compulsivamente
muchos bombones, dijeron que los resultados del estudio eran claros e
instaron a la realización de ensayos más amplios para confirmar los
datos.
Los resultados, presentados en el encuentro anual del
Colegio Americano de Cardiología en Nueva Orleáns, se suman a una
creciente evidencia sobre los beneficios del chocolate amargo en la
salud.
Durante el estudio de seis semanas, 45 personas recibieron
227 gramos de cacao sin azúcar, con azúcar o placebo por día. Además,
se midió la capacidad de una arteria superior del brazo de relajarse y
expandirse para acomodar la creciente circulación sanguínea usando
ultrasonido de alta frecuencia antes y después de la ingesta de cacao o
placebo.
De los 39 sujetos que completaron el ensayo, la
dilatación mediada por flujo mejoró significativamente entre los grupos
de consumidores de cacao: 2.4% entre quienes comieron chocolate amargo
y 1.5% en los que ingirieron chocolate con leche. En cambio, en la
cohorte de control, es decir quienes recibieron placebo, la medición
cayó 0.8%.