Paola Morales M. / ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal
Miércoles 14 de febrero de 2007
Hace más de 35 años, Juan Tapia se dedicaba a vender dulces de tienda en tienda. Luego abrió una propia; con el paso del tiempo, decidió poner una tiendita por cada uno de sus hijos. Así, estableció una cadena de dulcerías, en principio con inventario financiado por sus proveedores.
Después vino la consolidación del negocio y como todas las tiendas tenían diferentes nombres, decidió hacer una marca: El Rey del Dulce. Tienen más de 35 años dedicados a la comercialización de todo tipo de dulces y artículos de fiesta; en su catálogo suman 3 mil productos.
La empresa es familiar y opera desde Querétaro, donde tienen 11 sucursales, ocho propias y tres franquicias. Emplean directamente a 75 personas, mientras que por franquicia se generan, en promedio, 10 empleos: “Vendemos todo lo que el ama de casa requiere para sus fiestas, para una cooperativa escolar y también materia prima para repostería”, comenta en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx, David Tapia.
El Rey del Dulce comenzó a franquiciar en 1998, pero la primera franquicia se vendió hasta 2001: “Vimos que el crecimiento propio se estaba viendo mermado porque se necesita más capital, crece tu plantilla de personal, crecen los problemas y las responsabilidades. Entonces se nos ocurrió seguir creciendo sin tener todas las responsabilidades y de paso compartir el éxito. Tras una visita a una feria de franquicias en la Ciudad de México, decidimos dar el paso.”
Hay dos modelos de franquicia. La primera es la AM con una cuota de entrada de 15 mil dólares (166 mil 050 pesos). Requiere locales de entre 80 y 100 metros cuadrados , sin bodega, y es un modelo para ubicarse en centros comerciales.
La segunda es la ES con una cuota de entrada de 35 mil dólares (387 mil 450 peso). Requiere locales de 300 metros cuadrados, sin bodega; es un local de autoservicio que debe ubicarse en zonas de alta rotación, pero que no sean mercados de abasto.
En ambos casos la cuota de entrada contempla derecho de uso de marca y know how. Se paga el 30% a la firma de la carta de intención y el 70% restante a la firma del contrato.
Respecto a los locales, se sugieren rentas máximas de 30 mil pesos para el modelo pequeño y de 80 mil para el grande.
En cuanto a la inversión total es de 150 mil dólares (un millón 660 mil 500 pesos) para el modelo ES y de 50 mil dólares (553 mil 500 pesos) para el AM. Incluye mobiliario, equipo, adaptación del local, inventario completo (aproximadamente para un mes), letreros, imagen corporativa, uniformes, capacitación y la licencia del software.
El retorno de inversión se estima en dos años. Las utilidades para el formato AM son de entre 35 y 40 mil pesos; para el modelo ES, de entre 200 y 300 mil pesos.
Las regalías para el esquema AM son del 5% sobre ventas y en ES de 2.5%; en ambos casos también se paga 1% por publicidad corporativa. El contrato es por siete años, tras los cuales, de continuar, deberá pagarse nuevamente la cuota de franquicia.
Sobre el perfil del franquiciatario, Tapia señala que es preferible que sea titulado de carreras como mercadotecnia, contabilidad o afines, mayores de 25 años y que tenga alguna fuente extra de ingresos.
Una vez que se tiene el local y se firma el contrato, en máximo un mes debe abrirse la franquicia.
A la fecha, Querétaro es la única plaza cerrada; por cada dos millones de habitantes se abren cinco franquicias. El modelo ES vende, aproximadamente, 100 mil pesos al día y el AM, 10 mil.
Sus planes son iniciar este año aperturas en Centroamérica.
Más información: franquicias@elreydeldulce.com / www.elreydeldulce.com / (442) 224 2152
*La cotización se hizo con base en el tipo de cambio del 13 de febrero de 2007: 11.07 pesos por dólar.