En un viaje de trabajo a El Cairo, Egipto, Jorge Isaac Veytia se desmayó a mitad de la calle. Después de un letargo de varios días, su hermana lo encontró en Roma.
Durante este lapso su familia no supo nada de él, no había certeza de lo que hacía ni a dónde se dirigía, lo peor fue que el mismo Jorge Isaac tampoco sabía lo que había sucedido; ¿cómo llegó ahí?
La respuesta médica fue: narcolepsia. Es así como se le llama a la tendencia irresistible al sueño presentada en forma de crisis agudas.
El sueño narcoléptico es más corto y profundo que el normal; puede aparecer tras enfermedades del sistema nerviosos central y es la causa más frecuente de hipersomnia (exceso de sueño) dentro de las enfermedades neurológicas que afectan el sueño.
Síntomas inequívocos
El doctor Reyes Haro Valencia, director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, explicó que aunque no se sabe cuál es su origen, los síntomas infalibles son: somnolencia excesiva diurna, cataplejia (pérdida brusca del tono muscular), alteraciones del sueño REM (movimiento ocular rápido), parálisis durante el sueño (sensación que algunos han definido como "se sube el muerto"), alucinaciones hipnagógenas -al dormirse- e hipnopómpicas -al despertar.