Cerca de 300 personas trabajan en el corporativo de Quick Shine en la ciudad de Monterrey, en Nuevo León. La empresa inició operaciones hace cinco años y se dedica a la limpieza en tres giros: manejo de personal de limpieza por outsourcing; lavado de alfombra y pulido de pisos; y la venta y distribución de la marca propia de químicos (manejan más de 400 productos).
Entre su lista de clientes podemos encontrar a Acros-Whirpool, Tec Milenio, Galerías Valle Oriente en Monterrey (el cual ha sido reconocido como el centro comercial más limpio de América latina), Chilis, las Alitas, Blockbuster, diversos hospitales, entre otros.
Desde hace un año comenzaron a franquiciar, luego de estar checando manuales, estrategias de venta, nombre y la mejor manera de expandirse: “Como tenemos clientes que se están expandiendo a nivel nacional, es muy difícil controlar un negocio como el nuestro desde Monterrey, por eso nos surgió la idea de empezar a franquiciar”, dice David Gutiérrez, en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
A principios de 2007, abrirán sus primeras franquicias en Reynosa y Hermosillo.
Limpiando la casa
La cuota de entrada es de 300 mil pesos e incluye 15 días de capacitación en Monterrey, 15 días de capacitación en la sede de la franquicia, manuales, servicios y software. Mientras que la inversión total inicial se estima en 350 mil pesos; contempla la renta del local durante tres meses, la compra de un carro (si es que no lo tiene), stock de químicos, batas, sueldos durante tres meses, compra de computadoras, muebles, acondicionamiento, inauguración y publicidad:
“En realidad el costo es de 650 mil pesos y casi todos son activos, casi todo lo ven invertido en mercancía. Puede ser menor, porque si ya cuentan con un carro y creen que les sirve, baja la inversión”, explica Gutiérrez.
Al firmar la carta de intención se cubre una cuota mientras que a la firma del contrato, se hace el pago de la cuota inicial. La inversión inicial se hace progresivamente.
Una franquicia opera, de inicio, con tres empleados (un chofer, secretaria y un gerente): “Lo atractivo de esto, es que después de estas tres personas no se tiene que estar invirtiendo para ver si funciona el negocio. Hasta que no empiecen a vender, empiezan a comprar. En cuanto al personal, hasta que deciden contratarlos, es que se hacen los gastos en reclutamiento, capacitación, sueldos.”
El local debe ser mínimo de entre 70 y 100 metros cuadrados y se usará sólo para cuestiones administrativas. Debe ser en un lugar céntrico y con tráfico vehicular y peatonal básicamente para facilidad de los empleados.
En cuanto al perfil del franquiciatario, Gutiérrez comenta: “Se hace una evaluación para ver su capacidad, pero la idea es básicamente que tenga tiempo y disponibilidad. Es una empresa muy fácil de manejar y sería muy difícil que a alguien le fuera mal por eso no es necesario un perfil tal cual”.
El retorno de inversión está calculado entre 12 y 18 meses, en un panorama conservador. Los índices de utilidad fluctúan entre 100 mil y 150 mil pesos mensuales: “Un negocio a los tres, cuatro años, debe estarles dejando alrededor de 250 mil pesos libres”.
Se pagan regalías del 4% mensuales sobre ventas y se firma un contrato por cinco años.
Sus planes son abrir alrededor de cinco o siete sucursales por año. Puede operar una franquicia por ciudad, pero si se trata de ciudades grandes se pueden manejar varias unidades: “Nuestra intención no es abrir tantas porque la idea es darles a nuestros franquiciatarios, todo el apoyo para que exploten bien el territorio”.
Más información: www.quickshine.com.mx / davidgutierrez@quickshine.com.mx /89940319 ó 89940323 ó 8300 0806