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| Último recurso en cáncer de mama |
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Carolina Rocha
El Universal Lunes 23 de junio de 2008 |
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Mutación de genes indican propensión. El Instituto de Cancerología busca una cura a este padecimiento hereditario
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“Soy Liliana Navarrete, tengo 36 años y no me va a dar cáncer”. Directa y sin rodeos, esta joven de Sahuayo, Michoacán, declara lo que casi ninguna mexicana podría asegurar. Una de cada 10 mujeres en promedio desarrolla cáncer a lo largo de su vida, pero efectivamente, a Liliana no le va a dar. Se extirpó completamente los senos el año pasado. “El pecho nada más te sirve para dos cosas: para divertir y para amamantar. Ya amamanté y para que no me de cáncer, pues no quiero, me lo quité”, dice. Lo suyo no fue un capricho o locura, sino prevención. De piel morena y complexión delgada, Liliana es parte de un muy reducido grupo de mujeres en México que logran darle la vuelta a una enfermedad, que en ellas es hereditaria. Su hermana Sandra murió de cáncer de mama en 2000, a consecuencia de ello, el Instituto de Cancerología invitó a Liliana y su familia a formar parte de un estudio genético que por primera vez llegaba a México. En 2007, Liliana supo que en ella el cáncer era casi una certeza. “Soy genéticamente positiva, 80% de probabilidades a cáncer de mama, 20% de ovario”, señala y muestra el documento en el que se lee que la paciente tiene la mutación del BRCA1. “Este síndrome de cáncer de mama-ovario hereditario está causado principalmente por dos genes que se llaman BRCA1 y BRCA2 (por sus iniciales en inglés)”, explica Silvia Vidal, la médico genetista al frente de estos estudios en nuestro país. La posibilidad de estudiar la propensión hereditaria al cáncer no es cosa menor, pues aproximadamente 10% de todos los tipos de cáncer “son de origen hereditario”, revela. No fue sino hasta hace una década que la genética empezó a cobrar peso en la investigación del mal. Así como sabemos que un gen determina que la mayoría en una familia tenga ojos azules, en la de Liliana una mutación en un par de cromosomas indican que hay propensión al cáncer de mama, ovario y en menor medida colon y páncreas. Su padre resultó ser el portador de la mutación aunque nunca desarrolló cáncer. “Si está mutado uno o el segundo gen llamado BRCA, probablemente durante su vida pueda alcanzar un riesgo hasta 80% de desarrollar cáncer de mama”, asegura Enrique Bargalló, jefe del Servicio de Tumores Mamarios en Cancerología. Pero no se trata de un estudio sencillo. Son necesarios distintos “marcadores” y pruebas hasta encontrar en cuál de todos nuestros archiveros genéticos está la falla que provoca el cáncer, dice. Por lo general el BCRA1 y BCRA2 se encuentran en los cromosomas 13 y 17. “A mí me dicen en febrero del año pasado que soy positiva y en ese momento me fui al suelo. Pero si tienes un riesgo de 80%, no lo piensas mucho; me las quito”, relata Liliana, quien se sometió el año pasado a una mastectomía. Es madre de una niña nueve y un niño de siete. “Vieron a mi hermana en su etapa terminal, la vieron morir. Para ellos cáncer es: se murió, y yo digo ‘a mí no me va dar’, por eso me operé”, concluye. |
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