![]() | |||
| Revolucionan celulares activismo social |
|
The Boston Globe (*)
El Universal Jueves 10 de abril de 2008 |
|
Se usan para el monitoreo de elecciones; promover destrucción de hábitats y especies en extinción, o para recordarle a pacientes con VIH que tomen sus medicamentos
|
|
El teléfono celular es la nueva forma de convocar a la acción. El
escalofriante aullido de un lobo mexicano tiene un doble propósito como
timbre y como recordatorio de la destrucción de su hábitat. La campaña
de Barack Obama ofrece mensajes de texto con actualizaciones, fondos de
pantalla y timbres.
A menudo considerados como una plataforma para socializar o como novedades que quitan el tiempo, los teléfonos celulares también representan una oportunidad única para promover el bien social. Portátiles y personales, estos dispositivos ofrecen un discreto canal para que la gente reciba información y funcionan como plataformas de transmisión para reunir a activistas con ideas afines en torno a intereses compartidos. En partes del mundo donde las líneas telefónicas terrestres y las conexiones de banda ancha son escasas, los teléfonos celulares han sido utilizados para el monitoreo de elecciones; para promover el desarrollo bancario y económico en áreas rurales marginadas, o para recordarle a pacientes con VIH que tomen sus medicamentos. También en Estados Unidos los teléfonos celulares están comenzando a cobrar popularidad como agentes del cambio. El uso de mensajes de texto en Estados Unidos ha aumentado marcadamente, de 65 millones de personas que enviaron o recibieron mensajes en enero de 2006, a 108 millones en enero pasado, de acuerdo con M:Metrics. Al mismo tiempo, “la gente está inundada de correos electrónicos. Les llegan por todos lados”, comentó Katrin Verclas, cofundadora de MobileActive.org, una red dirigida a organizaciones que se enfocan en utilizar los teléfonos celulares para generar un impacto social. El activismo por teléfono celular abarca una amplia gama. Le ofrece a la gente el lujo de recibir información con la que puede actuar inmediatamente, sin la necesidad de tener que regresar a sus hogares a revisar sus computadoras. Asimismo, ofrece un canal privado que podría ser un buen medio para conectarse con la gente en relación a temas delicados. SexInfo, por ejemplo, una línea de mensajería de texto lanzada en San Francisco, es un esfuerzo por llegar a los adolescentes con posibles dudas sobre temas de los que no pueden hablar libremente. La Corporación de Desarrollo de la Comunidad Asiática, con sede en Boston, ideó una tecnología llamada Speakeasy que convierte a los voluntarios con conocimientos de una lengua extranjera y con un celular en una red de traductores. “Se trata de la gente, básicamente de grupos basados en la comunidad que le dan un mejor uso a su capital social para hacer el bien”, comentó Jeremy Liu, director ejecutivo de la corporación. “Actualmente la gente habla mucho sobre el capital social, pero todo es abstracto, y esto lo vuelve muy concreto”. El activismo mediante los teléfonos celulares es una fuerza social poderosa en todo el mundo. Por ejemplo, cuando una supuesta conversación inadecuada entre la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal-Arroyo, y un funcionario electoral se hizo pública, se convirtió en un popular timbre para teléfono. Otro ejemplo es el Proyecto Masiluleke, lanzado por Pop!Tech Accelerator, que se centra en encontrar maneras sutiles y privadas de recordarle a la gente de Sudáfrica que debe hacerse exámenes de VIH. El servicio en desarrollo incluirá la información en mensajes de texto. En todos lados, desde Montenegro hasta Nigeria, organizaciones no gubernamentales están utilizando los mensajes de texto para monitorear elecciones. Pero este movimiento también tiene algo de diversión. Cada vez que un teléfono aulle, croe o ladre con uno de los timbres gratuitos del centro de Diversidad Biológica, la gente pensará en la difícil situación de la rana chiricahuensis, o quizá sólo revise sus mensajes. (*)Carolyn Y. Johnson / Traducción: Mariana Toledo |
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |