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| Costalegre, la bella |
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Isela Serrano
El Universal Martes 11 de marzo de 2008 |
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En este paraíso ecológico la naturaleza puede apreciarse de cerca o bien desde románticos balcones y terrazas
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isela.serrano@eluniversal.com.mx Un paraíso ecológico para todos los presupuestos, eso es Costalegre, en Jalisco. La región se localiza en la zona sur del Pacífico mexicano, comprende 95 kilómetros de costa entre Puerto Vallarta y Manzanillo y va de Playa Quemaro hasta la denominada Barra de Navidad. Este es un destino donde la naturaleza puede apreciarse de cerca, o bien desde el romántico balcón, la terraza de algún hotel o cabaña, y día a día resulta un continuo descubrir de playas vírgenes y pintorescos poblados que te incitan a volver. La región está dividida en cinco zonas litorales, que se distinguen una de otra por sus diferentes características geográficas y arquitectura: Bahía de Navidad, Bahía Tenacatita, Costa Careyes, Bahía de Chamela y Costa Majahuas. Los reflectores turísticos se enfocan a Barra de Navidad y Puerto Vallarta, pero el resto de la costa se encuentra prácticamente virgen. Tanto que algunas playas de la zona fueron decretadas zonas de protección para la tortuga marina en 1986. Playas escondidas Podrás practicar diferentes actividades como buceo o pesca gracias a sus playas de oleaje suave y aguas cristalinas. Para quienes prefieran actividades ecoturísticas hay opciones entre cerros y montañas. La vegetación es exuberante y cobija a tigrillos, onzas, lobos y algunos jaguares. No hay que perderse el camino a lo largo de la carretera federal 200, resulta muy agradable debido a las atractivas panorámicas del océano, entre la selva y los sembradíos de plátano, coco, papaya y mango. Panorámicas de ensueño Otro trayecto para la contemplación son los que incluyen al océano Pacífico, concretamente en la carretera que une a Puerto Vallarta con Manzanillo, ya que atraviesa bosques tropicales vírgenes, ensenadas y lomas llenas de vegetación, arroyos, lagunas repletas de exóticas aves y pequeños pueblitos con silenciosas bahías. Por si fuera poco, los amantes del golf cuentan con dos campos profesionales. El Tamarindo de 18 hoyos y el Isla Navidad de 24, ambos ofrecen un ambiente natural y apropiado para gozar al máximo de esa sofisticada actividad deportiva.
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