Chicago, un museo vivo
EFE/Reportajes
El Universal

Viernes 22 de febrero de 2008

Desde hace años, la ciudad dejó de ser el paradigma de la mafia, hoy es espectáculo visual

La ciudad edificada en las orillas del extenso lago Michigan posee una de las mayores obras arquitectónicas de Estados Unidos además de atractivos como la música clásica y popular, ya que alberga una famosa Orquesta Sinfónica y múltiples clubes de jazz y blues; el arte, con su prestigioso Art Institute y las compras, con enormes centros comerciales.

La espectacular arquitectura de Chicago es famosa. El primer rascacielos que se construyó en el mundo fue el Home Insurance Building de esta ciudad, en 1885. Actualmente, tiene tres de los edificios más altos de la Tierra: la torre Sears, el centro AON y el John Hancock, así como el más extenso de Estados Unidos, el Merchandise Mart. Es tan grande que posee un código postal propio.

Aparte de Burnham, otros arquitectos famosos trabajaron y edificaron maravillosos edificios en Chicago. Entre ellos Louis Sullivan, Frank Lloyd Wright, Ludwig Mies Van der Rohe y Helmut Jahn.

Además de diseños más interesantes y vanguardistas, la ventaja que tiene Chicago sobre Nueva York es que entre edificio y edificio hay un espacio para observar su estructura.

Subir al observatorio del Hancock, desde el que se ve toda la ciudad y el lago, es una experiencia única. Varias empresas organizan excursiones arquitectónicas para ver los edificios más interesantes. Unas son a pie, otras en autobús y, tal vez las mejores, en barco. La perspectiva desde el lago Michigan es inolvidable.

Una de las atracciones que tiene más éxito actualmente es el Millenium Park, un enorme espacio verde ubicado al lado del Art Institute y enfrente de la sede de la Sinfónica de Chicago.

En el lugar hay un gran anfiteatro diseñado por Frank Gehry que tiene la apariencia de una carabela de acero, una extraordinaria escultura de Anish Kapoor denominada muy apropiadamente "Cloud Gate" (La puerta de las nubes); unas curiosas y enormes fuentes rectangulares que muestran cambiantes rostros de gente de Chicago: un grandioso peristilo y varios jardines.

La mejor manera de conocer la ciudad, es caminar por sus barrios. Ver el "Loop", con su tren elevado, recorrer la ciudad vieja, dar un paseo por el borde del lago o internarse en las pequeñas calles bordeadas de hermosas mansiones que están al oeste de la avenida North Michigan.

La capital del jazz

En la década de 1920, Chicago se convirtió en la capital estadounidense del jazz.

En establecimientos como Apex Club, Dreamland Café, Plantation Café y Royal Garden, actuaron famosos intérpretes como Jelly Roll Morton, Louis Armstrong, Kid Ory, Fletcher Henderson y Earl Hines. En la década siguiente, Benny Goodman, el niño prodigio de una familia pobre de Chicago, se convirtió en "el rey del swing".

Uno de los clubes más antiguos de jazz, que aún existe, es el ya mencionado Green Mill, que abrió sus puertas en 1907.

Museos y galerías

Tres museos justifican el viaje a Chicago: el Art Institute, el Field y el de Ciencia e Industria.

El primero tiene importantes cuadros de Van Gogh, Klee, Picasso, Monet, Degas, Renoir, Hoper y Chagall.

El Field es uno de los más famosos centros de antropología, arqueología y ciencias naturales del mundo. Y el de Ciencia e Industria es el más grande del hemisferio occidental. Los visitantes pueden subir a un Boeing 727 o entrar a un submarino alemán.



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