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| Un vistazo a Leopard de Apple |
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McUser Adviser
El Universal Lunes 24 de diciembre de 2007 |
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Apple lanzó el Leopard en octubre y las críticas favorables que recibió provinieron en su mayoría de fanáticos de Apple y comentaristas independientes
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Las máquinas con Windows siguen llevando la delantera, pero la versión más reciente del sistema operativo OS X de Apple ofrece el mejor argumento hasta ahora para cambiar. Varios desarrollos recientes han facilitado recomendar a las Macs, ya sean las modernas todo en uno iMacs de escritorio, o las brillantes laptops MacBook, para el consumidor común y para algunas aplicaciones empresariales. El cambio más importante de Apple fue adoptar los microprocesadores Intel y el surgimiento de herramientas de software como Boot Camp, ahora integrado en el sistema operativo Mac, y herramientas de “virtualización” como Parallels 3.0 (www.parallels.com) y VMWare Fusion (www.vmware.com), que facilitan el uso de Windows y software basado en éste en una Mac con procesador Intel. De hecho, los usuarios de Windows ahora tienen una red de seguridad mucho mejor y pueden utilizar una Mac sin tener que abandonar sus aplicaciones favoritas (y mucho más extensas) de Windows si encuentran que las aplicaciones del software de Mac son insuficientes. Decidí que era momento de echarle un nuevo vistazo al otro componente clave que distingue a las Mac de sus contrapartes basadas en Windows: el sistema operativo Mac OS X en su más reciente encarnación: la versión 10.5, mejor conocida como Leopard, y preguntar si el OS ofrece otra razón para considerar un cambio. Apple lanzó el Leopard en octubre y las críticas favorables que recibió provinieron en su mayoría de fanáticos de Apple y comentaristas independientes. De hecho, a pesar de algunos asuntos de seguridad y otros problemas iniciales (algo poco usual para Apple), el debut de Leopard ha sido mucho menos problemático que el de Windows Vista de Microsoft. A diferencia de lo que sucedió con el Vista, Apple se aseguró de que los requerimientos mínimos del hardware para el Leopard fueran relativamente simples. Los requerimientos básicos son: computadora Mac con procesador Intel PowerPC G5 o PowerPC G4 (todas deben ser de 867MHz o más), aunque para aprovechar funciones como Boot Camp es necesaria una máquina con microprocesador Intel, con 512 MB de memoria, lector de DVD para instalarlo y 9 GB de espacio disponible en disco duro. Eso significa que debe poder instalar el Leopard, con un costo de 124 dólares a cambio de una licencia única de usuario, o 199 dólares para un paquete familiar de cinco usuarios, incluso en Macs con algunos años de antigüedad. Instalé el programa que usé para la reseña en una laptop MacBook Pro con seis meses de antigüedad que ha estado funcionando con la versión anterior del OS X, Tiger. Algunos usuarios reportaron problemas con la instalación, pero el proceso de actualización funcionó sin contratiempos en mi caso, llevándose cerca de 40 minutos desde la inserción del DVD de instalación. Al igual que con versiones anteriores del OS X, el Leopard automáticamente se autoconfigura para acceder a mi red inalámbrica de casa y a las PC con Windows que funcionan con la misma red, y a mi conexión a internet de banda ancha por cable, todo sin necesidad de mi intervención. Pude navegar y acceder inmediatamente a las fotografías digitales de una PC y a la música de iTunes de otra. Mi impresión es que Leopard es rápido, elegante y más confiable que el Vista (sólo se “trabó” en una ocasión durante una descarga de software pero se recuperó cuando reinicié la máquina). Apple afirma haber integrado más de 300 nuevas funciones en el Leopard. Sin embargo, sólo son un puñado de ellas (que ya han estado disponibles como paquetes personales) las que destacan. Entre éstas, mi favorito absoluto es Time Machine, el sistema de respaldo integrado de Leopard, que funciona automáticamente para crear respaldos completos de todo el sistema sin la necesidad de complejo software de otros fabricantes. Todo lo que necesita es un disco duro externo conectado al USB de la Mac o al canal de comunicaciones externo Firewire. Time Machine es muy fácil de usar y permite que los usuarios restauren versiones de archivos, ya sea de ese mismo día o de cualquier momento en el pasado. Boot Camp, ahora integrado al OS X en lugar de ser software “beta” sin respaldo, también es impresionante ya que es una nueva función de pantalla compartida integrada en el iChat, que permite asumir el control de la PC de alguien más de manera remota para ayudarle en alguna tarea. Otras características, incluyendo recordatorios tipo notas que se guardan automáticamente en la bandeja de entrada de correo electrónico del Leopard, hacen que los grupos de aplicaciones sean más flexibles y divertidos de usar.
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