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Emprende universitario con secador solar
Redacción EL UNIVERSAL.com.mx
El Universal

Miércoles 03 de octubre de 2007

Se trata de un invento híbrido que ayuda a deshidratar frutas y verduras a bajo costo. Según su creador, perteneciente a la UNAM, puede ser empleado por productores urbanos e incluso por amas de casa

Con la visión de ofrecer soluciones a un sector empresarial en específico, un emprendedor universitario se dio a la tarea de desarrollar un invento con sus propios recursos.   ¿Cuál era la idea? Diseñar una máquina económica para aprovechar la radiación del Sol y que ayudara a deshidratar productos sin que éstos perdieran sus propiedades. 

La visión la tuvo el profesor Carlos Gerardo Deolarte Martínez, de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, quien creó un secador solar híbrido, invento que sirve para deshidratar elementos agropecuarios destinados tanto a productores agrícolas como urbanos.


En entrevista para EL UNIVERSAL.com.mx el creador del secador destaca que su trabajo ya ha sido presentado ante el sector industrial, el cual ha mostrado gran interés por adquirirlo, sólo falta definir detalles de funcionamiento para comercializarlo.

 
“Se han interesado en el proyecto, el cual desde su concepción, en el 2000, ha sufrido adecuaciones. La primera es que ya no es 100% solar porque nos dimos cuenta que no competía  con los secadores comerciales,  por lo que tuvimos que agregar una fuente alterna de energía eléctrica para acelerar sus tiempos de actividad. Ahora el secador funciona las 24 horas y puede operar en cualquier condición de clima”, detalla  Deolarte.
 

En este sentido explicó que su secador, a diferencia de los secadores industriales es más económico: Un secador convencional y comercial tiene un precio por arriba de 100 mil pesos, mientras que el costo de su innovación es de aproximadamente 20 mil pesos.

  

“El prototipo que hemos ofrecido ya ha sido probado para el secamiento de chile serrano, y frutas frescas, así como especies o hierbas medicinales, sin afectar sus propiedades”, relató.

 
“El chile serrano que después de un tiempo no se vende en distribuidoras como las centrales de abasto, adquieren un costo inferior, y es ahí donde aprovechamos y compramos algunos kilos.

Después de someter el producto a un proceso de 20 horas de deshidratación, el chile adquiere un valor en el mercado cinco veces más alto del que tenía antes, y eso es lo que queremos demostrar, que además de aprovechar productos que se desechan, el secador puede ser rentable económicamente”, ejemplificó el profesor.
 

Como horno de microondas...


Otra ventaja, detalla el profesor, es que el diseño del secador permitirá, en un momento dado, fabricar una máquina casera, de menor capacidad, al estilo de un horno de microondas para deshidratar en el hogar productos que no se empleen en corto tiempo.
 

“Quiero que alguien se interese y le dé un acabado atractivo para el consumidor. El precio dependerá del tamaño del secador. El prototipo que tenemos ahora mide 1.60 mts. de altura  por un metro de ancho”, señala.

El secador solar híbrido está fabricado con lámina y ángulo de hierro, y el exterior recubierto con pintura negro mate para favorecer el calentamiento. Generalmente se coloca directamente, aunque también tiene la capacidad para conservar el calor durante varias horas; así como de trabajar durante la noche o en días nublados en espacios cerrados.

El aparato, que nació en la cátedra de “Investigación, innovación de la actividad agrícola y aprovechamiento de la energía solar”, consiste en una estructura metálica con las dimensiones de un refrigerador doméstico y dos colectores solares planos laterales. El aire caliente desciende por los colectores y llega hasta una resistencia eléctrica que aumenta la temperatura, mientras que un ventilador distribuye de manera uniforme el calor por la cámara de secado, donde se ubican las bandejas que contienen el producto, explicó.
 

Un  secado que urge de  inversión

 
Una de las posibilidades que estudia el profesor Gerardo Deolarte, junto con su equipo, el Dr. Carlos Gómez García y el Ingeniero Aurelia Valdez López, es disminuir progresivamente los requerimientos eléctricos para que el secador sea cada vez más económico, eficiente y barato en comparación con los que emplean formas tradicionales de suministro de energía.
 

“Hacer más eficiente la energía solar con la energía calorífica es lo que pretendemos pero necesitamos apoyo. Para estas adecuaciones hemos solicitado a la Facultada de la UNAM un nuevo presupuesto, que es de 5 mil pesos por año, sí lo aceptan recibiríamos el dinero en marzo o abril”, relata.
 


Asimismo, sostuvo, que planea mejorar el acabado del proyecto con un tablero estético, accesorios modernos y micas que permitan supervisar constantemente el proceso de deshidratación.

Informes al 5623-1841

 
mgg


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