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Babymoon, los viajes de embarazo
La Nación/GDA
El Universal

Lunes 29 de octubre de 2007

El último viaje de a dos, antes de ser tres; escapadas para parejas embarazadas en el mundo

Para los que pensaban que en cuestión de marketing turístico ya estaba todo inventado, llegó el babymoon, una muy novedosa oferta de viajes para parejas embarazadas.

Suerte de paso posterior a la luna de miel o honeymoon, el babymoon se plantea como la última escapada de relax y mimos antes de zambullirse en el tierno pero tantas veces estresante mundo de los pañales y las mamaderas.

Esta modalidad de vacaciones prenatales surgió recientemente en Estados Unidos y hace unos pocos meses mereció una nota en The New York Times . Pero la moda ya prendió en Europa y en América latina, donde de a poco más hoteles proponen paquetes para relajarse especiales para futuros padres. ¿Por qué no satisfacer el antojo de un viaje de ensueño antes de recibir a la cigüeña?

Buenos Aires, por ejemplo, ya tiene lo suyo. "Ofrecemos paquetes con desayuno, cena romántica y masajes para la pareja en nuestra sala de tratamientos dobles. Nos encargamos de que en la habitación siempre haya champagne (aunque sabemos de las limitaciones de la embarazada, claro). En Carmelo tenemos el agregado de la naturaleza, el río, las caminatas bajo la luz de la luna. Allí recibimos entre tres y cinco parejas por mes, explica Soledad Gutiérrez Eguía, directora de Relaciones Públicas del Four Seasons Hotel Buenos Aires y Resort Carmelo, dos hoteles babymooners locales.

Mejor, el segundo trimestre

Según los obstetras, el segundo trimestre del embarazo es el recomendado para sumergirse en el relax y hasta la aventura propios del babymoon. Porque no todo es masaje y comidas sofisticadas bajo la luz de la luna.

En algunos hoteles de Texas, por ejemplo, se ofrecen recorridos en carroza por la llanura; en las Islas Vírgenes, paseos submarinos, y en Jamaica, noches de baile y tragos frutales al ritmo del reggae.

España fue uno de los países europeos pioneros en este formato. El Hotel Lopesan Costa Meloneras, un palacio cuatro estrellas de la Gran Canaria, se caracteriza por un programa de dos noches en una habitación con vista a la gran piscina, desayuno VIP, invitación para un menú romántico en el restaurante con vista al mar, uso y regalo de la almohada premamá, masaje futura mamá de una hora, sesión de aromaterapia para el padre, y lote de productos dulce espera. Todo por 670 euros.

En Londres, varios hoteles venden tours de compras para futuros padres primerizos, degustación de tes, y baños en agua de rosas. En Canadá (Quebec, especialmente), el encanto pasa por las cabañas impregnadas en fragancias relajantes, baños calentitos bajo las estrellas y sofisticadas comidas.

Las compañías de cruceros también tienen algo que decir sobre este tema. Claro que para subir al barco, la embarazada deberá presentar una carta del obstetra en la que se certifique las semanas de embarazo y la buena salud de la futura mamá. De todas formas, siempre se recomienda que el babymoon sea corto.

Quizás el más famoso paquete babymoon sea el ideado por el Mandarin Oriental Hotel de Nueva York. Quienes allí llegan con visible panza tienen como regalo de bienvenida chocolates con motivos infantiles y frutillas, canasta con fragancias, dos horas de spa y desayuno americano.



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