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Guía del Nueva York hispano
La Nación/GDA
El Universal

Martes 21 de agosto de 2007

Un libro sin precedentes da a conocer todos los rincones con latido latino en la llamada ciudad de los rascacielos

Nueva York es ya una ciudad bilingüe; casi uno de cada tres de sus ocho millones de habitantes habla español e integra una urbe que se desarrolla en paralelo a la que emplea el ingles: una guía que se vende en las librerías neoyorquinas ofrece por primera vez un recorrido por ese "Nueva York hispano".

"Nueva York, the complete guide to latino life in the five boroughs" es un esfuerzo editorial sin precedentes por dar a conocer todos los rincones con latido hispano en la llamada ciudad de los rascacielos.

Sus autores, la dominicana Carolina González y el norteamericano Seth Kugel, dicen que el libro trata de arrojar luz sobre esa comunidad, que no deja de crecer y es vecina pero aún desconocida para el resto de seis millones de neoyorquinos.

Escrito en inglés para el mercado anglosajón, el libro es un exhaustivo recorrido por la cultura hispana que subyace en todos y cada uno de los cinco condados neoyorquinos; Manhattan, el Bronx, Brooklyn, Queens y Staten Island.

En el relato aparecen los teatros y museos latinos del Bronx, de mayoría puertorriqueña y dominicana, y las tiendas y librerías hispanas de el Barrio de Harlem, donde más que nada predominan puertorriqueños y mexicanos.

También reseña los locales de salsa en el Lower East Side, que sus vecinos puertorriqueños han rebautizado "Loisaida", y de merengue en la dominicana Washington Heigt.

Tampoco faltan los nombres de restaurantes y clubes para comer tacos o bailar cumbias en Jackson Heigth y Corona en Queens, donde se han establecido sobre todo colombianos, ecuatorianos, peruanos, argentinos y centroamericanos.

"Nueva York ha cambiado mucho con la ola latina", resalta González, que recuerda que tras los puertorriqueños –los primeros en llegar y aún los mas numerosos– fueron los dominicanos quienes hicieron acto de presencia en la década de los setenta.

"En aquellos años estaba mal visto hablar español, en el colegio se castigaba a los niños que no hablaban ingles" precisó, y agregó que fue la migración de centroamericanos y sudamericanos la que acabó por transformar después a Nueva York en una ciudad bilingüe.

"Ahora hay anuncios en español por todos lados y –dijo– son los (norte)americanos quienes aprenden español por razones económicas, para poder penetrar en el mercado hispano".

Y acotó: "a quien quiera conocer ese Nueva York todavía desconocido, el hispano, nosotros lo que le proponemos es llevarle de la mano, como un lazarillo por sus calles y lugares poco conocidos".



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