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Para huéspedes mimados
EFE/Reportajes
El Universal

Domingo 01 de julio de 2007

El staff de estos alojamientos se encarga de cumplirte hasta el más absurdo de todos los caprichos. Es mucho mejor que estar en tu propia casa



En una casona antigua se instaló el 248 Finisterra, de sólo 11 habitaciones, que cuenta con un pequeño jardín interior con árboles añejos, hamacas para descansar y una gran parrilla. Aunque fue reformado preserva un aire antiguo. Por ejemplo, parte del mobiliario Luis XV pertenecía a la abuela de Pablo Badler, director del hotel.

Las tarifas varían entre los 139 y 216 dólares (este último precio por las dos habitaciones para tres personas), aunque hay descuentos para grupos empresariales.

Cerca de ahí, se encuentra otro que también apunta a un turismo extranjero, mayoritariamente europeo o norteamericano, de entre 30 y 50 años de edad. Es Casa Las Cañitas, que hace años también fue una residencia da familia y que desde octubre de 2006 funciona como un hotel boutique. Tiene nueve habitaciones con baño, jardín con parrilla y su propia cava de vinos.

Atención personalizada

"La atención va dirigida a cada huésped en particular. Acompañamos al pasajero en todo lo que requiera, como traslados y entretenimiento", explica Gisela Tenenbaum, encargada del área comercial.

Las instalaciones son impecables, con un gusto refinado. La sala de estar invita a que los pasajeros se sienten tranquilamente a leer, escuchar música o ver la televisión, como si estuvieran en su casa. A veces los huéspedes alquilan una película en DVD, para verla todos juntos. Incluso, la pareja que lo desee puede solicitar una "noche romántica" en una de las habitaciones con balcón terraza u organizar un asado en la parrilla del jardín con otros amigos, para empaparse de las costumbres argentinas.

El hotel también organiza degustaciones de vino con una persona experta y salidas con chofer para hacer compras o visitar museos. El huésped logra establecer así una relación afectuosa con el dueño o los empleados del hotel, lo que le invita a regresar o recomendar el lugar entre sus conocidos.

Los precios de los distintos tipos de habitación oscilan entre los 80 y los 110 dólares, aunque también hay promociones.

Los barrios de Buenos Aires donde se han abierto más hoteles boutique son Palermo, San Telmo y Montserrat (por ejemplo, La Cayetana y Gurda Tango & Winery Hotel, donde puedes tomar una clase de tango y degustar un buen vino).

Estos son barrios muy visitados por los turistas extranjeros, donde se puede encontrar un circuito cultural y de ocio muy completo. Pasear por calles que guardan el sabor de principios del siglo XX, visitar tiendas de ropa y diseño y comer en restaurantes de variada cocina.

El estilo de los comercios es diverso, ya que hay algunos muy modernos, otros neoclásicos y, unos más, eclécticos. En la capital argentina se han abierto 50 establecimientos de este tipo y cada vez se inauguran más, ya que los inversionistas saben que, gracias a la diferencia de cambio de la moneda, atraen a un público mayoritariamente europeo o estadounidense.

Se augura la próxima apertura del Moreno Buenos Aires, un edificio declarado patrimonio histórico que conserva el estilo art decó. Y este año también se espera la inauguración de Vitrum, de estética vanguardista y perteneciente a la cadena Newage Hotels, que tiene varios establecimientos en Argentina y uno en Brasil.



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