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Practica yoga y ríete en serio
Claudia Ramírez
El Universal

Martes 19 de junio de 2007

Esta disciplina cuenta ya con muchos seguidores en Asia y Europa, y en México gana adeptos todos los días. Son tantos los beneficios de reír, que para la sabiduría popular, la risa es el alimento del alma

Cuando nos reímos, activamos 430 músculos de nuestro cuerpo, de los cuales, algunos sólo se ejercitan cuando lo hacemos a carcajadas.

Y no sólo eso: los pulmones trabajan hasta con el doble del aire con el que funcionan habitualmente; se fortalece el corazón porque aumenta el flujo sanguíneo; se relajan los músculos lisos de las arterias y, en consecuencia, se reduce la presión arterial; además, se tonifican los músculos que hay en el rostro.

Está probado científicamente que cuando reímos, el cerebro provoca que nuestro cuerpo segregue endorfinas. De hecho, una simple sonrisa emite una información que activa la liberación de esa hormona, la cual tiene la capacidad de aliviar el dolor.

Son tantos los beneficios de reír, que para la sabiduría popular, la risa es el alimento del alma.

Estas bondades no pasaron inadvertidas para el doctor Kataria, originario de la India, quien con base en el Hasya Yoga, diseñó hace unos 10 años cierta disciplina en la que se combinaban la respiración y la risa.

El resultado fue el Laugther Yoga o yoga de la risa.

Los buenos resultados de su combinación hicieron que esta práctica se extendiera a países de Europa, Asia y América, en este caso, Canadá, Estados Unidos y México.

Ríe y respira

Irma Azomoza, con maestría y doctorado en sicología clínica (egresada de la Universidad de Puebla), estudió el yoga de la risa en la India, bajo la instrucción del propio Kataria. Actualmente, imparte cursos de la disciplina en el Centro de Desarrollo Transpersonal Instituto Universitario AC.



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