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Las virtudes de una dieta sana
Liliana Alcántara
El Universal

Sábado 02 de junio de 2007

Una dieta balanceada y practicar ejercicio pueden ayudar a reducir hasta en 58% los riesgos relacionados con enfermedades como la diabetes; sin embargo, durante los últimos años

Una dieta balanceada y practicar ejercicio pueden ayudar a reducir hasta en 58% los riesgos relacionados con enfermedades como la diabetes; sin embargo, durante los últimos años, este padecimiento se ha mantenido como la primera causa de muerte entre los mexicanos, lo que significa que el gobierno no está invirtiendo en prevención, afirman los especialistas.

Cifras de la Secretaría de Salud indican que de 493 mil 957 fallecimientos ocurridos en 2005, 67 mil 90 fueron consecuencia de este mal, números que la ubican en primer lugar, seguida por las enfermedades isquémicas del corazón, la cirrosis y otros padecimientos del hígado, así como las enfermedades cerebrovasculares.

Los expertos atribuyen estos males al cambio en el estilo de vida y a la transición nutricional que ha sufrido México, pues de acuerdo con las últimas encuestas de nutrición y salud, en los últimos 20 años, los mexicanos consumen 30 veces menos frutas y verduras, leche y sus derivados, y aumentaron 40 veces el consumo de refrescos, y 10 veces el de carbohidratos refinados, explica el doctor Melchor Alpízar Salazar, miembro del Comité Interdisciplinario de Diabetes, Obesidad y Enfermedades Cardiovasculares, AC.

Enrique Gómez Álvarez, jefe del Servicio de Cardiología del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, coincide e insiste que el incremento en las enfermedades del corazón -que reportan 53 mil 188 muertes al año- también es producto del nuevo estilo de vida de los mexicanos, en el que prevalece el sedentarismo y el consumo de comida chatarra, lo cual incide en la obesidad y el sobrepeso, factores de riesgo cardiovascular, así como la hipertensión, el tabaquismo y el colesterol elevado.

Alpízar Salazar explica que en México, 80% de su población no lleva una vida sana ni hace ejercicio; 60% de ellos argumentan que es por falta de tiempo, mientras que el 20% restante lo atribuye a que le falta información o a que cuesta muy caro.

Para el especialista en endocrinología, la prevención inicia con el médico de primer contacto, quien tiene la obligación de inculcar en el paciente el autocuidado, ayudarle a elevar su autoestima y no sólo recetarle medicamentos, porque eso sólo va incrementando el problema y lo lleva a límites en los que ya no se puede hacer prácticamente nada, lo cual representa gastos muy elevados para alcanzar niveles mínimos de calidad de vida.

La clave está en los alimentos

Por ello, para los expertos no hay duda de que una buena alimentación puede prevenir casi cualquier enfermedad, ya que existen un gran número de evidencias científicas que lo sustentan.

También sucede que cuando los factores genéticos predisponen a una persona a tener un padecimiento en alguna etapa de su vida, una excelente nutrición puede retrasar su aparición o detectarlo a tiempo para su adecuado tratamiento.

Vanessa Fuchs Tarlovsky, investigadora titular del Servicio de Oncología del Hospital General de México, explicó que los buenos hábitos alimenticios y un adecuado estilo de vida pueden contribuir en la prevención y mejor atención de distintos tipos de cáncer, enfermedad que se posiciona cada vez más entre los mexicanos.

Indicó que la diabetes, las enfermedades del corazón y el cáncer cobran la vida de cada vez más personas en México debido a que la mayor parte de la población hace lo contrario: come mal y en exceso, y no realiza actividades físicas. De continuar ese estilo de vida, alertó, las enfermedades crónico-degenerativas seguirán ganando la batalla.

La también especialista en apoyo nutricio y nutrición vlínica del Hospital ABC explicó que tener una alimentación adecuada varía entre las personas, pues los requerimientos nutricionales dependen de la edad y el peso.

Cualquier dieta sana -entendida como la alimentación diaria- debe incluir cereales (por su alto contenido en fibra), frutas y verduras en una mayor proporción. En tanto que un menor porcentaje lo deben ocupar las proteínas, pues éstas se metabolizan de una manera más lenta.

Aseguró que estudios clínicos han comprobado que el consumo de fibra (trigo, arroz, avena, etcétera) y de frutas y verduras puede ayudar a prevenir el cáncer de colon, de mama y de próstata, pues aportan los antioxidantes que el organismo necesita para que no se desarrollen células malignas.

Fuchs reiteró que el cáncer es prevenible en algunos casos y la buena alimentación influye, pero destacó que el factor de la herencia siempre se debe considerar.



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