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Desarrollan bebés amamantados mejor vista
Notimex
El Universal

Jueves 01 de marzo de 2007

Destacan especialistas que por sus propiedades inmunológicas, la leche materna es mejor que la fórmula

Por sus propiedades inmunológicas y la concentración de nutritivos ácidos grasos de la leche materna, los bebés amamantados suelen desarrollar mejor agudeza visual que los infantes alimentados con fórmula, aseguran los expertos.

Además de ser un escudo protector para la salud del bebé, la leche materna propicia un mejor desarrollo de la agudeza visual, lo que la convierte en una fuente de nutrición única, asegura Beatriz Mata, especialista del Instituto de Seguridad Social (IMSS).

Y es que Omega 3 y DHA, dos ácidos fundamentales para el sistema nervioso que abundan en la leche materna son los responsables de desarrollar la habilidad para discernir la profundidad de planos. Al alimentar al bebé con la leche del pecho de la madre, el niño también recibe una cantidad adecuada de glucosa, proteínas y grasas necesarias para su crecimiento, y tienen menos posibilidades de enfermarse, explica la experta.

Por el contrario, quienes no reciben leche materna, no contarán con un estado ideal de nutrición y, a largo plazo, "serán más propensos a contraer enfermedades o no tener un crecimiento adecuado" , agrega Mata.

Una investigación del Instituto de Salud Infantil de Londres parece darle la razón. Tras observar el comportamiento de niños de 4 a 6 años, el estudio concluyó que los habían sido amamantados con leche materna tenían mayor agudeza visual que los demás.

Los resultados del estudio británico comprueban la importancia de que el bebé sea amamantado durante un año, pues "ese es el tiempo adecuado y suficiente para que el niño reciba la cantidad máxima de nutrientes que contiene el líquido".

Una vez concluido el año de nacimiento, el bebé ya empieza a tomar otros alimentos de forma más completa, que le proporcionan las defensas que requiere, por lo que dependerá cada vez menos de la leche materna. Cuando el infante presenta intolerancia a la lactosa -es decir, a los tipos de azúcares contenidos en la leche materna-, ésta puede sustituirse con leche de soya que "es buena, pero nunca tendrá las mismas propiedades inmunológicas".

Es importante entonces que, cuando una madre da a luz, amamante al bebé en cuanto nazca para prevenir hemorragias después del parto, y es necesario que lacte cada dos o tres horas para desarrollar una buena fuente de lactancia.

Y, contrario a la creencia popular, la tensión de la madre no afecta la leche ni su producción, pero es importante lactar con frecuencia, mantener un ánimo relajado para que la leche "descienda" y amamantar al bebé siempre que tenga sed.

Como la fuente de leche que la madre tiene después de que nace su hijo permanece con ella por cinco o seis meses, es importante que ellas continúen amamantando a su bebé de manera constante para que el líquido no se reduzca a gotas, concluye Mata.

alcr



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