Formato de impresión patrocinado por


La Nueva York de The Sex and the City
Beatriz Lafuente
El Universal

Viernes 09 de febrero de 2007

Tres años después de cancelada la serie, los turistas que visitan Nueva York siguen fiel mente los pasos de las protagonistas

Aunque parezca mentira, Sex and the City, (Sexo en la Ciudad) continúa viva tres años después de que se emitiera su última temporada en Estados Unidos.

Así lo demuestran los más de cinco autobuses diarios que cada fin de semana recorren las calles de Manhattan mostrando los escenarios reales en los que se rodó la famosa serie de televisión.

Comprar el conejito de Charlotte, comer una magdalena de Magnolia o beber un Cosmopolitan en el mismo bar que aparece en la serie son algunas de las cosas a las que pueden acceder las numerosas fans, como explica Natasha Malinsky, guía de Location Tours, Inc., que lleva dos años haciendo este recorrido de tres horas de duración.

La primera parada, como no podía ser de otra manera, es en The Pleasure Chest, la sex shop donde Charlotte compra su conejito (un vibrador). Esto "acerca al visitante al espíritu de la serie y lo hace sentirse como si estuviera dentro de ella", dice Malinsky.

Los asistentes al tour, en su mayoría mujeres de entre 25 a 45 años y procedentes de todos los países del mundo, conocen los más mínimos detalles de esta serie. Muchas de ellas han leído el libro Sex and the City, escrito por Candace Bushnell en el que se basa este folletín televisivo.

Sexionary

Por ello, responden con rapidez a las preguntas del sexionary, una especie de diccionario de Sex and the City en el que se encuentran términos como manthrax: "hombre peligroso y tóxico"; chico secreto: "persona con la que te acuestas a escondidas pero que te da vergüenza presentar a tus amigos"; o novia inmobiliaria: "una mujer que se casa para conseguir un apartamento".

Son los términos que utilizan Samantha, una publicista independiente; Miranda, una abogada de éxito, y Charlotte, una corredora de arte romántica unidas por Carrie, una periodista que basa su columna semanal titulada Sexo en Nueva York, como se conoce la serie en España, en sus vivencias junto a sus amigas en la Gran Manzana.

La segunda parada de la visita comienza con una degustación de magdalenas de la famosa panadería Magnolia, en la que sólo venden una docena de estos pasteles por persona y que suele tener una gran cola de gente en la puerta, por lo que Location Tours, Inc. las compran por adelantado.

Magdalena en mano, es el momento de dirigirse a la casa de Carrie, la protagonista de la serie, para hacerse la foto de rigor.

"En la serie aseguran que Carrie vive en la calle East 73rd St., cuando en realidad el edificio que graban es éste", nos explica la guía desde una calle del West Village. "Esta es la escalera que utiliza Sarah Jessica Parker como Carrie Bradshaw cuando sube a su casa".

Hacen ver que Carrie vive en el Upper East Side, uno de los barrios más cotizados de Nueva York porque la escritora del libro vive allí. Además los números de las viviendas en la serie nunca se corresponden con la realidad.

Filmaron los exteriores en el West Village porque se trata de un vecindario muy acostumbrado a las películas, además de estar cerca de otras localizaciones de la serie, como Magnolia o la plaza de Abington.

Liv Tyler, Julianne Moore, Gwyneth Paltrow, Mike Myers y la misma Sarah Jessica Parker son algunos de los vecinos que comparten este barrio.

Por el contrario, los interiores que salen de la casa "no son reales, están grabados en un estudio de Queens, ya que el alquiler de esta vivienda sería carísimo, como pasó con los escenarios de los Hamptons donde se supone que veranean. Las escenas de playa están rodadas en una costa de Queens, ya que salía bastante más económico", apunta Malinsky.

Algo parecido pasó con la galería de arte situada en el barrio neoyorquino de SoHo donde trabajaba Charlotte. En la primera temporada la galería recibía 18 mil dólares por día. En la segunda temporada pidió 27 mil y en la tercera 37 mil dólares, por lo que en la cuarta temporada Charlotte encontró un nuevo trabajo.

Hacer este tour, que cuesta 36 dólares, da la oportunidad de conocer una parte diferente de esta ciudad, pensó Carah, que se mudó recientemente a Nueva York desde su Australia natal y decidió apuntarse a la visita media hora antes de su inicio.

Visitas a la carta

La tercera parada del tour es el Scout, bar que en realidad se llama O'Neal's Speakeasy y donde se puede disfrutar de un Cosmopolitan, el coctel que beben las protagonistas.

También tienen tours privados que se hacen en limusinas para los que no quieren ir en grupo dentro de un autobús. "Hace poco hice de guía para un diplomático egipcio y algunas de mis compañeras lo ha hecho para miembros de una familia real", incluso disponemos de limusina Hummer", asegura Natasha Malinsky.

En los tours privados los clientes pueden parar y hacer compras o comer algo.

Además, el cliente puede dar un paseo por la s vidas de Charlotte, Carrie, Samantha o Miranda, ya que disponen de recorridos centrados en cada una de ellas.

El más solicitado es el de Carrie Bradshaw .

Los recorridos se hacen en autobuses con varias televisiones en las que se van mostrando las escenas de las diferentes películas o series para que el espectador pueda reconocer los lugares.

Como en la tv

Location Tours, Inc. está encargada de hacer recorridos especializados en cine y televisión, como por ejemplo los escenarios de las serie de televisión Friends, Los Sopranos, de las películas Spiderman, Mi pobre Angelito II y El diablo viste de Prada, entre otras más

MÁS INFORMACIÓN www.sceneontv.com



© 2007 Copyright El Universal-El Universal Online