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El sabor mexicano llega a China
Francisco Rosas / El Universal
El Universal

Jueves 18 de enero de 2007

El Fogoncito abrirá la próxima semana su primer local en la nación asiática, pero sus planes se enfocan a crecer en esa región y pronostican llegar a 30 establecimientos en cinco años

La taquería El Fogoncito traspasará fronteras y exportará las tradiciones culinarias nacionales al gigante de oriente, donde espera en los próximos cinco años contar con una red de 30 restaurantes.

Carlos Roberts, director de la compañía, explicó que la empresa ya tiene experiencia en el ámbito internacional, pues desde 1996 están presentes en Centroamérica. Y ahora, con su incursión a China, la compañía trata de repetir el modelo en un país que representa enormes oportunidades.

Roberts comentó que debido a estos antecedentes de internacionalización y gracias al acercamiento que tuvo la empresa Latin Asia, se les presentó la oportunidad de ir a esta nación oriental.

Al principio lo veían con escepticismo, pues decían: "Por qué ir a China a poner una taquería, si la podemos poner a la vuelta de la esquina".

Sin embargo, "este país representa un reto, ya que reporta ritmos de crecimiento importantes, hay un abatimiento constante de la pobreza y tiene una clase media de unos 300 millones de personas con poder adquisitivo y, por lo tanto, significan una enorme oportunidad".

Roberts detalló que El Fogoncito decidió asumir el desafío con todos los riesgos que implica: podría ser, incluso, un posible fracaso, o se corre el peligro de que se copie el modelo de negocios.

No obstante, el mercado es tan grande que ni con la piratería o la llegada de más restaurantes mexicanos se podría pensar que las oportunidades acaban.

Por otro lado, China está abierta a las tendencias occidentales hoy más que nunca, pues en la actualidad hay mil 600 Kentucky Fried Chicken, 400 Pizza Hut y 700 McDonald´s en el área de comida rápida, externó Roberts.

El directivo de la compañía que se creó en 1968 afirmó que el primer paso para llegar a occidente fue hacer algunos viajes de reconocimiento para ver si había posibilidades reales de crecimiento.

"Al llegar nos encontramos con que había algunos restaurantes de comida ´tex-mex´, pero eran de inversionistas estadounidenses. Por lo tanto, lo que nosotros estamos haciendo al ir a China es llevar el auténtico sabor mexicano".

Para ello hicieron varios estudios con consumidores asiáticos.

"Les dimos a probar nuestros productos a chinos recién llegados a México e hicimos otro estudio en ese país y encontramos con que hay mucha cercanía entre el sazón nacional, porque en la región norte del país están muy acostumbrados a comer con condimentos, a diferencia de otras regiones del mismo país donde la comida es mucho más agridulce".

Ante a ello, la empresa decidió que Pekín sería un sitio ideal para echar a andar su proyecto. "Hicimos un joint venture entre El Fogoncito y la empresa Azteca Latin Asia para instalar oficinas y hacer otros estudios con el fin de determinar cuáles serían los mejores productos para llevarlos".

De acuerdo con Roberts, si bien los chinos no están muy familiarizados con la tortilla, sí tienen la experiencia de comer con obleas de algún cereal como el arroz o el trigo, por lo cual la entrada en el gusto de la gente no es tan difícil.

Luego de los primeros focus group modificaron su menú, pero en general mantienen el modelo de negocio de El Fogoncito en el restaurante que abrirán el 25 de enero.

"Durante las pruebas de preapertura de la taquería, poníamos los clásicos palillos en el restaurante, pero los chinos, al ver que algunas personas no los utilizaban, decidieron tomar con sus propias manos el taco y degustarlo como se debe".

Según el directivo, la empresa se encontró con que la gente adulta sí acepta su concepto, pero quienes están más abiertos a probar son los jóvenes, quienes tienen una gran influencia occidental debido a su contacto estrecho con internet, televisión y cine.

La compañía pretende abrir tres restaurantes en los primeros dos años de operaciones para afinar el proyecto, ver si el producto se vende y después instalar los restantes 27 restaurantes en Pekín.

Obstáculos

Uno de los problemas que sorteó El Fogoncito para llegar a China fue la lejanía, pero gracias a internet y telefonía, además de los aviones, el proyecto resultó más sencillo de lo que se esperaba, explicó el directivo de la compañía

Reconoció que también se enfrentaron a la tramitología, pero gracias al apoyo de autoridades tanto chinas como mexicanas pudieron solucionar ese asunto. Según Roberts, la delegación nacional que puso a andar el proyecto tuvo que estudiar mandarín durante dos años y en este momento son los que están en el primer restaurante.

Incluso, se tiene planeado que ellos se encarguen de capacitar a gente para que aprendan el modelo de negocio y la forma en cómo se hace la comida.

Mencionó que si bien China representa una enorme oportunidad, las empresas que deseen ir a ese país lo primero que deben hacer es un viaje de familiarización para saber cuál es su área de oportunidad y sobre todo conocer el entorno y la cultura de ese país.

"Por ejemplo, en cuanto a la estructura geográfica, vemos como pese a que en esa nación hay más de mil 300 millones de habitantes hay numerosas regiones", dijo.

"De hecho, la ciudad más grande tiene el mismo número de personas que el valle de México y hay 170 ciudades con una población superior a un millón de personas", agregó.

También hay que entender cómo funciona el gobierno, porque los municipios en China tienen mucho poder, en consecuencia, hay que aprender a tratarlos.

Para el empresario, la clave del éxito debe ser una oferta de valor agregado y en caso de El Fogoncito, hay confianza de que su modelo sea exitoso.

Para este año, el negocio planea abrir seis restaurantes más en México.



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