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Toda cirugía implica riesgos

El Universal

Martes 16 de enero de 2007

La diferencia radica en que el médico esté capacitado y que el lugar elegido para realizar la operación cuente con los recursos técnicos y humanos para controlar una emergencia

A los 20 o a los 60

La cirugía plástica es cada vez más popular, a cualquier edad. "Hoy, a los 20 años una joven es una señorita, antes era una adolescente. Anteriormente, 60 años era un promedio de edad importante. Hoy tener seis décadas es apenas rebasar la mitad de la vida. Todo eso ha llevado a que por la necesidad de verse bien se recurra a la cirugía plástica y la misma ´competencia humana´ hace que uno quiera estar lo mejor posible", comenta el doctor Carlos Juri, especialista y catedrático argentino.

A su vez, el médico mexicano Alfonso Vallarta Rodríguez, director de la Clínica de Manejo de la Imagen Corporal, de Médica Sur, informa que a menudo llegan personas con agresiones cutáneas, consecuencia de procedimientos mal practicados.

"Y no sólo de intervenciones con bisturí, sino de técnicas sencillas. Vienen con abrasiones o dermatitis, entre otras complicaciones.

"En una ocasión llegó una señora a quien se le había practicado una microdermoabrasión para borrarse unas estrías del abdomen, pero le provocaron una quemadura severa", recuerda el experto.

Así, tratamientos sencillos como un peeling o una depilación láser pueden ocasionar cicatrices o quemaduras de segundo y hasta tercer grados.

A pesar de que en las clínicas especializadas los cuidados son minuciosos, los cirujanos plásticos que laboran en instituciones reconocidas no pueden hacer nada para corregir la situación en establecimientos no acreditados.

En busca de la belleza

"Actualmente es muy difícil controlar la proliferación de centros de belleza", dice Alfonso Vallarta Rodríguez. El médico -con especialidad en cirugía plástica reconstructiva y ortognática (para corregir los problemas funcionales y estéticos ocasionados, fundamentalmente, por deformidades esqueléticas- advierte que varios procedimientos especializados se realizan en salas de belleza; sí, allí donde se corta y tiñe el cabello.

"Mucha gente, incluso con preparación profesional, piensa que los procedimientos sencillos puede practicarlos cualquier persona.

"En aquel tipo de establecimientos les prometen que no correrán riesgos y, sobre todo, que les va a costar mucho menos que en una institución u hospital reconocido. Este es el principal argumento que usan para embaucar a la gente", explica.

Basarse en el costo es un error que puede resultar grave. Si no se dispone de un presupuesto que se adapte a las necesidades quirúrgicas, vale más esperar. Finalmente, la cirugía plástica tiene que ver no sólo con la imagen, sino con la salud física y sicológica.

"Los tratamientos, por más simples, deben ser realizados por personal capacitado y en instalaciones adecuadas", alerta el doctor Vallarta Rodríguez.

Ir a la segura

Como primer paso, hay que buscar un cirujano plástico que pertenezca a la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, AC, a la cual se puede llamar para confirmar si el certificado que exhibe es auténtico.

"Para que una persona pueda ser cirujano plástico requiere cinco años de estudios de medicina general, cuatro de cirugía general, más tres de cirugía plástica.

"Es decir, son 12 años de entrenamiento, en los cuales se estudian las técnicas quirúrgicas, la utilización de aparatos, así como la nueva tecnología que surge respecto a la belleza", afirma el doctor Vallarta.

Cualquier intervención quirúrgica, sea estética o no, requiere de planeación e información sobre el paciente: exámenes preoperatorios y una valoración cardiaca, requisito que no observan las clínicas que funcionan irregularmente.

Además, estas operaciones implican los riesgos propios de cualquier cirugía, como hemorragia leve o severa, acumulación anormal de suero, heridas que no cicatricen, irregularidades en el contorno de la piel, deshidratación e incluso embolias, por mencionar algunas.

Por ello, también se debe confirmar que el consultorio o quirófano disponga de todos los instrumentos necesarios para enfrentar cualquier eventualidad.

"Los cirujanos plásticos no somos Dios para garantizar al 100% que esto no ocurrirá, pero sí podemos afirmar que tenemos el entrenamiento y los conocimientos necesarios para controlarlos, así como el material médico y humano a nuestro alcance para enfrentar las emergencias", indica el entrevistado, quien tiene más de 10 años de experiencia.

Con pleno cuidado

La Clínica de Manejo de la Imagen Corporal, de Médica Sur, funciona desde hace dos años con tecnología de punta.

Algunos de los procedimientos que realiza son: microdermoabrasión, uso del láser para quitar manchas y tatuajes, láser vascular, láser para depilación, drenaje linfático y reducción corporal.

Una innovación interesante es que la clínica tiene el apoyo de instituciones bancarias para que el pago de los tratamientos se haga a plazos.

¿Qué se hacen los jóvenes?

Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica, en México, ellos recurren principalmentea a tres tipos de operaciones: de la nariz, liposucción e implantes mamaros.

Se dice que los ojos "son el espejo del alma". La nariz podría ser la "directora de orquesta", o del rostro. Su forma, tamaño, ángulo que forma con el labio superior, la orientación y tamaño de los orificios nasales, dan armonía, o no, al rostro.

Muchos cirujanos prefieren no operar a los jóvenes sino hasta que éstos hayan completado su desarrollo. En términos generales, tal cosa ocurre alrededor de los 14 y 15 años en las mujeres y un poco después en los varones.



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