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| Un negocio contra el tabaco |
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Paola Morales M. / ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal Jueves 17 de agosto de 2006 |
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Un contador de profesión hizo de un proyecto de escuela un modelo útil. Se trata de un cenicero que consta de una campana extractora que retiene y filtra el humo, una charola para depositar las cenizas y un eliminador
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Cuando se va a la escuela y el profesor deja algún trabajo, la mayoría de las veces se trata de hacerlo lo mejor posible para cumplir y ya. Pasada la entrega y la calificación, lo más común es olvidarse de la tareita y dejarla por ahí en algún lugar. Este no fue el caso de Heriberto Cadena, quien en su época de estudiante de la carrera de Administración de Empresas en la Facultad de Contaduría de la UNAM, realizó, junto con otros compañeros, un proyecto de emprendedores (encargo de un profe). Entonces desarrollaron una idea que tuvo mucho éxito, les dio una buena calificación y ahí paró todo. Pero desde hace dos años, Heriberto decidió retomar ese proyecto porque detectó que la idea era buena, que gustaba y que tenía bastante mercado y oportunidad. Fue así como echó de nuevo la marcha, con nuevos materiales y una mejor presentación. De esta forma creó, en octubre de 2005, Tecno-artesanías, una empresa que opera desde la delegación Iztapalapa en la Ciudad de México y que se dedica al diseño y elaboración de artículos que combinan la tecnología con productos artesanales. A la fecha, este chico de 30 años sólo ha desarrollado una línea de ceniceros ecológicos que atrapan, absorben y eliminan las sustancias tóxicas del humo del cigarrillo, evitando que lleguen al medio ambiente y perjudiquen la salud de los no fumadores e incluso de los propios fumadores. Permite filtrar entre un 80% y 85% de estas sustancias porque sus filtros retienen hasta 500 olores y gases diferentes. Este novedoso cenicero ecológico lleva el nombre de YAGO: “Son ecológicos porque cuentan con un filtro de carbón que absorbe la nicotina, el alquitrán, el monóxido y todas las sustancias nocivas del cigarrillo, las cuales al pasar por ese filtro, quedan atrapadas y no salen al medio ambiente. Están hechos en metal o plástico” narra Heriberto en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx. “Me gusta mucho este proyecto porque creo que este producto ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas y vale la pena”, explica. Para darnos una idea , según la Encuesta Nacional sobre Adicciones, en México 26.4% de sus habitantes entre 12 y 65 años de edad son fumadores activos y 45% fumadores pasivos. De esta forma, más de 50 millones de personas están en contacto directo e indirecto con el humo del cigarro. Aferrándose al proyecto Por el momento, Heriberto está solo en la empresa y sólo ha contado con el apoyo de la Fundación Pro Empleo, quien incubó su proyecto. Antes de meterse en asuntos ecológicos, trabajó durante tres años y medio en la Secretaría de Gobernación donde se desempeñaba en el área de organización y métodos, la cual se encargaba de reestructurar a todas las dependencias de la Secretaría. Para empezar requirió de una inversión inicial de 35 mil pesos, la cual obtuvo de purititos ahorros. Además, la Secretaría de Economía le otorgó un crédito de 65 mil pesos para que pudiera arrancar en forma el negocio. Esa inversión la utilizó para comprar moldes, desarrollo de prototipos y desarrollo de diseño digital para su equipo pues está aferrado a que sea digital y automatizado. Aún no recupera la inversión. El modelo de utilidad de su invención está en trámite porque ya existían otras variantes del cenicero: “Yo nunca vi uno, ni desarmé ninguno para de ahí tomar mi idea, yo lo diseñé completamente y pues lo estoy tratando de proteger.” Por el momento, lo distribuye en venta directa y está por hacerlo con una empresa que le vende artículos promocionales a corporaciones como Pepsi y Sabritas. Su producción mensual alcanza las mil piezas en metal y 5 mil en plástico. El cenicero metálico cuesta 300 pesos; el otro, 160 pesos. Sus planes son llevar sus ceniceros a restaurantes, hoteles y tiendas de regalo. Para llegar a dar este paso, Heriberto habla de la necesidad de hacer el producto inalámbrico (porque por el momento utiliza un cable para conectarse a la electricidad). Espera lograrlo en ocho meses. Cómo funciona Yago El cenicero consta de una campana extractora que retiene y filtra el humo, una charola para depositar las cenizas y un eliminador. Una vez que se coloca el cigarrillo en la base del cenicero, el usuario debe de prenderlo para que empiece a filtrar el humo que asciende de manera natural. Más información: tecno_artesanias@yahoo.com.mx/ 5650 1239 |
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