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| Para hacerse agua la boca |
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Paola Morales M. / ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal Miércoles 26 de julio de 2006 |
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Venden fruta fresca de temporada aderezada con chamoy y hoy ya tienen su propia franquicia. La cuota de entrada es de 80 mil pesos, pero el monto de inversión total es de 120 mil pesos
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08:48
Ante un vaso con jícamas bañadas en chile en polvo y salsa chamoy, a más de uno se nos contrae el rostro y comenzamos a salivar. Eso es precisamente lo que hace desde hace 10 años la empresa ¡Qué antojos!, con sede en la ciudad de Mérida, Yucatán. Desde 1996 comercializan productos para “hacer agua la boca”, pero apenas desde hace tres meses franquician. “Nos dedicamos a ofrecer fruta fresca de temporada (mango, pepino, jícama, zanahoria, mandarina, toronja) aderezada con un chamoy exclusivo de dos tipos, líquido y en polvo, hecho con base en chabacano deshidratado y chamoy líquido. También vendemos frituras, esquites y fruta seca deshidratada” narra Juan Vicente Huaracha, director de la empresa, en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
A la fecha tienen 36 unidades en el sureste del país: Quinta Roo, Yucatán, Tabasco, Chiapas y Veracruz; 19 en sociedad y 17 propias. Durante el último mes han amarrado “contratos” para aperturar ocho más: “Decidimos mudarnos a este esquema por la necesidad de compartir el concepto de negocio. El crecimiento para el centro y norte del país, lo estamos manejando como concepto de franquicias”, explica Diego Argiró, director comercial de Feher & Feher, firma encargada de la comercialización.
La empresa emplea a ocho personas, mientras que una franquicia genera entre tres y seis empleos directos, dependiendo de la ubicación; se manejan dos turnos de lunes a lunes.
La cuota de entrada es de 80 mil pesos, pero el monto de inversión total es de 120 mil pesos más la renta anticipada del centro comercial y el depósito de garantía, con lo cual se calcula una inversión de 150 mil pesos. Además se le solicita un “colchón” para operar los primeros dos meses de unos 40 mil pesos para capital de trabajo. La recuperación del capital se prevé entre 10 y 12 meses.
Dicha inversión contempla regalía inicial, una isla completa montada para operar los primeros 20 días, capacitación, búsqueda de la ubicación, negociación con el centro comercial y apoyo al franquiciatario en la búsqueda de proveedores locales.
El pago se hace en dos partes: 32 mil pesos a la firma de la carta de intención y 88 mil pesos a la firma del contrato: “Estamos haciendo un plan de financiamiento para segundas aperturas en adelante, por lo menos del 50% de la regalía inicial”, comenta Argiró.
Hay plazas disponibles en todo el país, exceptuando la mayor parte del sureste y Puebla. “Donde haya una plaza comercial, una universidad, una escuela, son puntos muy buenos para el concepto”. Se requieren espacios de dos por dos o de tres por dos metros.
En cuanto al nivel socioeconómico al que van dirigidos, Argiró señala: “No tenemos un sector específico porque se trata de antojos, ¿quién no tiene 15 pesos en la bolsa cuando anda de paseo?”
Las utilidades son de entre 10 mil y 20 mil pesos al mes, aproximadamente. Se pagan regalías fijas de 2 mil pesos mensuales más 500 pesos de publicidad institucional. Se firma un contrato a cinco años.
El producto más vendido es la jícama. Cuesta 20, 17 ó 15 pesos, dependiendo del lugar. Hay tres listas de precios y se establecen con base en el centro comercial. Se estima una facturación promedio de entre 50 y 70 mil pesos al mes.
Para el próximo año tienen planeado llevar el concepto a Estados Unidos. En México, al terminar 2006 esperan tener abiertas 60 unidades franquiciadas y para 2007 alcanzar las 200.
Más información: www.queantojo.com / 55458289
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