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Déficit de atención margina a niños
Ruth Rodríguez
El Universal
Domingo 12 de marzo del 2006

Los menores que lo padecen son rechazados ya sea por el desconocimiento del problema por parte de padres y maestros o porque frente a éste toman medidas discriminatorias

Los niños y jóvenes con Trastorno por Déficit de Atención (TDA) en su mayoría son discriminados en las escuelas y colocados en "listas negras" por su inatención, hiperactividad e impulsividad.

En algunos casos, los directivos de planteles escolares rehusan que los alumnos tomen medicamentos como el Ritalin porque aseguran que les causa dependencia y otros condicionan la inscripción del niño si no lo toman.

En ambos casos, aseguró Eduardo Barragán Pérez, neurólogo pediatra del Hospital Infantil Federico Gómez, los únicos acreditados para realizar un diagnóstico son los médicos, no los profesores ni los padres de familia.

Este medicamento es usado para atender el TDA y actúa sobre un neurotrasmisor llamado dopamina. Tiene más de 50 años en el mercado. Sin embargo, su uso genera controversia porque el tratamiento farmacológico es a largo plazo.

En nuestro país, un millón y medio de personas menores de 15 años sufren el Trastorno por Déficit de Atención, de acuerdo a reportes de la Secretaría de Salud.

Ante el "vacío legal" en torno al TDA, el también profesor de la especialidad de Neurología Pediátrica en la UNAM, adelantó que se trabaja en una iniciativa consensada por un grupo de investigadores de diversas instituciones médicas y académicas para elaborar una Norma Oficial Mexicana que regule esta situación.

En la actualidad -explicó- se detecta la enfermedad, pero no se da un tratamiento adecuado o simplemente no es diagnosticado, lo que repercute principalmente en la persona que lo padece porque es rechazada socialmente.

El especialista indicó que esta iniciativa se trabaja con integrantes de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y está enfocada a reconocer que el TDA es una enfermedad mental, que requiere un diagnóstico y atención farmacológica.

También está encaminada a que no se discrimine a quienes la padecen, a que se respeten los derechos de los pacientes sobre si quieren o no seguir un tratamiento médico y establece guías para diagnosticar y atender el TDA, precisó el especialista.

Esto último -añadió- servirá de orientación a los maestros que en su mayoría desconocen las causas y síntomas de esta enfermedad.

Desde su experiencia, una de las aportaciones más importantes de esta iniciativa es que la responsabilidad del tratamiento recaerá en los padres, que a través de la información médica, decidan o no si su hijo estará sometido a un terapia médica.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es una enfermedad mental reconocida a nivel mundial que actualmente se conoce como un padecimiento que tiene un origen biológico genético.

De acuerdo a la literatura científica, en los últimos 10 años se ha logrado demostrar que hay una alteración del funcionamiento de una sustancia llamada neurotrasmisores, específicamente dopamina.

Esto produce -explicó Eduardo Barragán- que los niños, los adolescentes y los adultos (según el caso), tengan tres síntomas principales:

Falta de concentración; hiperactividad (la persona no puede estar quieta en un solo sitio y tampoco estar callada) y la impulsividad.

Aunque aclaró que estos tres factores no son problemas únicos del Déficit de Atención, "así como la fiebre no es un síntoma exclusivo de la garganta; estos síntomas pueden ser secundarios a otros males".

De ahí, consideró, la importancia de que el TDA sea diagnosticado por un especialista.

"Si a estos niños y jóvenes no se les trata con medicamento, se incrementa el riesgo en ellos de poder tener una pareja y tienen un consumo más temprano y mayor del tabaco, alcohol y drogas", expuso.

De igual forma comentó que estas personas tienen más enfermedades de trasmisión sexual y embarazos no deseados.

El presidente del Grupo de Expertos Nacionales para el TDA, donde participa el Instituto Nacional de Psiquiatría de la Ssa y la Facultad de Psicología de la UNAM, afirmó que de 30 a 40% de los pacientes con Déficit de Atención reprueban un año escolar en su vida y más de 25% no terminan la preparatoria.

"Desde luego que sí es un impacto importante en la vida de quien padece TDA, pero si yo le doy un tratamiento adecuado se puede evitar", argumentó.

Mencionó que entre los tratamientos a seguir está el Ritalin, que ha sido usado en más de 10 millones de personas desde hace 50 años, y ha mostrado seguridad.

Sin embargo, reconoció que el mismo ha sido "satanizado" por grupos que consideran que causa dependencia, que no existe el TDA y que es un problema educativo.

Y como hay un vacío legal en torno a esta padecimiento en México, el neurólogo pediatra aseguró que diversas escuelas comienzan a caer en no querer tener problemas con el proceso de cómo educar y enseñar a estos niños y empieza la discriminación en torno a ellos.

"Les hacen firmar a sus papás que estos niños tendrán buena conducta y en caso contrario los expulsan", comentó, pero aclaró que no sólo es el ámbito escolar, sino también en su vida social.

Es común escuchar a los amigos decir: "Te invitó a mi fiesta, pero no lleves a tu hermano porque no se sabe comportar".

Para el especialista, el TDA debe ser tratado de manera multimodal, donde por un lado se trabaja con el niño y se le proporciona herramientas de apoyo educativas.

Es decir, ayudarlo a estudiar y darle tratamiento farmacológico.

Con estas dos iniciativas, el niño puede integrarse a la sociedad sin ser rechazado por su conducta.



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