El ritmo de vida relajado, sereno y despreocupado de sus ciudadanos hace de cualquier visita a Belice una naturalmente memorable. Su historia bajo el dominio de Inglaterra, de puerto maderero poco frecuentado, ha moldeado su cultura, dentro de un escenario de convivencia continua y a la vez de encuentros inusuales, que hoy abre sus brazos amistosos y hospitalarios a todo aquel que aventure cruzar sus fronteras.
Además del inglés, en Belice también se habla habitualmente kriol, español y varios idiomas mayas. Ahora bien, con la menor densidad poblacional entre las naciones de América Central y una de las menores del mundo, no debiera sorprender que tanto la Ciudad de Belice como la capital, Belmopán, tienen poco que ofrecer en cuanto a historia, arte y arquitectura.
Belmopán se fundó en 1970 después de que la Ciudad de Belice fuese arrasada por el Huracán Hattie en 1961. Aún hoy, el edificio más alto del país fue construido por los mayas más de mil años atrás. En su lugar, Belice ofrece acercamientos extraordinarios a la naturaleza y a su pasado historia, e impacta con su mezcla cultural y el carácter amigable de sus habitantes.
Acurrucarse en la Selva
En la selva húmeda y espesa beliceña, en un espacio de difícil acceso y escasa presencia humana, donde en la noche se escuchan claramente los gemidos de jaguares apasionados, se oculta un hotel boutique en el que relajarse es inevitable.
Sondeo
Perfecto para un escape romántico, el Maruba Jungle Resort and Spa fue el primer hotel boutique en Belice, creado hace 25 años por un médico de Trinidad & Tobago y su esposa Anna Nicholson, una diseñadora austriaca que desarrolló paso a paso la atmósfera íntima y seductora.
Tienen 16 habitaciones, incluyendo 4 "Junior Suites" y 5 "Signature Suites". Estas últimas tienen en su espaciosa sala un jacuzzi enorme que, por su posición y diseño hecho en mosaico, es un atractivo inmediato. Las habitaciones están distantes las unas de las otras; por lo mismo, el contacto con otros huéspedes es esporádico.
Una secuencia de mosaicos cubre gratamente los pisos de los cuartos de cristales verdes, blancos, azules, negros y gris metálico. En el baño, el mosaico cubre no sólo el piso, sino además las paredes.
La cama, cubierta con sábanas de seda azul, deja reposar la vista entre los detalles minuciosos. Amapolas rojas recién cortadas decoran la cama, sus almohadas, las toallas y los diversos muebles, impregnando un toque romántico, exótico y un aroma exquisito para deleitar al huésped.
Además de tres piscinas, el hotel cuenta con un área de meditación, un gimnasio, un spa y un bar de 'hookah'. También ofrecen diversas excursiones, como una visita guiada a las ruinas mayas Altun Ha, o explorar un lago en la selva en busca de tucanes y variedades de orquídeas.
A un precio razonable, la langosta fresca corona el menú diverso de cena en el restaurante del hotel, cuyos platos, impecablemente presentados, proveen un agradable toque de gusto y lujo durante la estadía. Han desarrollado bebidas usando ingredientes como el Nuhja (hierba palo de hombre), el Jaguar Juice, el Viper Rum y el exquisito Marubian Punch de guineo, mango, ron y hierbas.
Algas y caña de azúcar
Los tratamientos corporales del Maruba son muy conocidos. Ofrecen desde masajes con algas naturales para mejorar la circulación y tratamientos para la celulitis, hasta exfoliantes preparados de caña de azúcar y mieles de África.
En el Mood Mud Massage, por ejemplo, la masajista le estimula los músculos de todo el cuerpo utilizando un tratamiento de lodo caliente que acelera su relajación.
Al finalizar, reposa en silencio unos minutos mientras el lodo seca y se adhiere a la piel; luego, pasa a bañarse en un jacuzzi dentro de un cuarto sin techo, decorado con mosaicos y con enormes cortinas brillantes dividiendo el espacio amplio en dos. No es barato pero la experiencia es sublime.
Vida Nocturna
La vida nocturna es animada pero tranquila y muy segura. Son muchos los restaurantes y los bares que alumbran las pocas calles de este diminuto paraíso. Si la tranquilidad te ha abrumado, sólo dirígete al punto donde el Huracán Hattie extrañamente dividió la pequeña isla en dos, es el mejor punto para bañarse en el mar, y seguro encontrará buena música saliendo de los establecimientos y nuevas caras que quieren conocerle.
cvtp