El Iztaccíhuatl no es cosa fácil. Por seductora y hermosa que se vea “la mujer dormida” en las películas y fotografías –que en realidad lo es–, trata de acompañar esa bella visión del amanecer y la nieve con la sensación de despertarte a las cuatro de la mañana con temperaturas bajo cero y la descompensación provocada por estar a más de 3 mil 500 metros sobre el nivel del mar.
Ahora hay que prepararse para largas, muy largas caminatas cuesta arriba con una mochila a la espalda. ¿Sigues empecinado? Entonces eres la persona correcta para seguir esta travesía.
Día cero
Nos reunimos a las siete de la noche para hacer la revisión de todo el equipo y asegurarnos que no se nos olvide nada.
Día uno
Llegada al albergue de Altzomoni a 4 mil metros sobre el nivel del mar. Cenamos y a dormir temprano. El esfuerzo exige un buen descanso.
Día dos
A las cinco de la mañana comenzamos nuestra caminata Altzomoni - La Joya - Anteportillo - Portillo de la Guglia - Portillo de los Pies, hasta llegar al refugio República de Chile, a 4 mil 760 metros.
El tiempo aproximado con descansos y comida será de ocho a 10 horas. En equipo se prepara la cena y antes de irse a dormir, es necesario dejar lista la mochila de ataque.
Día tres: Cumbre
(5 mil 286 metros)
Iniciamos la “anatomía” o mejor dicho, la orografía de esta mujer a las tres de la mañana con un desayuno ligero. Subimos hacia las rodillas del volcán, rodeamos un cráter erosionado en cuyo final está la segunda rodilla, cruzamos la panza y subiendo al pecho son, quizá, unas tres horas a la cumbre, dependiendo del clima.
Los crampones se pueden utilizar saliendo del refugio.
Celebramos felices en el campamento la conquista de la mujer más deseadas de México. Es hora de regresar a casa.