Con el cambio de estilo de mitad de su ciclo de vida, el Fusion pretende ser el rival a vencer entre los sedanes medianos, en donde los japoneses los vencieron desde hace más de 15 años. En esta ocasión manejamos la versión SEL que es la más lujosa, con motor V6.
El frente cuenta ahora con las franjas cromadas más anchas y faros alargados que le dan una imagen mucho más dinámica y agresiva.
Se complementa con nuevas fascias, rines de aluminio de 17 pulgadas, calaveras sin marco cromado y la tapa de la cajuela tiene la tercera luz de freno integrada.
Por dentro también tiene cambios importantes, el tablero fue rediseñado ligeramente pero los plásticos utilizados son acojinados y de una calidad notoriamente superior al anterior, al igual que los armados y acabados en general.
El cuadro de instrumentos es de tipo electroluminiscente de apariencia tridimensional. Los asientos fueron rediseñados para ofrecer más comodidad y soporte lateral, y hay un nuevo sistema de iluminación ambiental que permite personalizar el color.
Cabe destacar también la insonorización interior, gracias a nuevos materiales absorbentes en
tablero, techo y cajuela; alfombras y sellos, así como vidrios más gruesos y parabrisas acústico.
Para la versión SEL, Ford ofrece de serie el sistema SYNC que vía Bluetooth y comandos de voz controla el teléfono celular, sistema de audio con dispositivos externos y mensajes de texto; así como el nuevo Ford Interactive System, que vía los comandos de voz controla el sistema de navegación (que nuestra unidad a prueba no tenía instalado por ser de preproducción) y cuenta con una pantalla táctil a color; tiene reproductor de DVD y disco duro interno de 10 Gb para almacenar hasta 150 horas de música.
El V6 Duratec 3.0 recibió varios ajustes y ahora desarrolla 240 caballos de fi erza (hp), y a la transmisión automática de 6 velocidades se le ajustaron las relaciones de 1ª y 2ª para un mejor desempeño de arranque, y con el motor V6 incluye la modalidad de cambios manuales “SelectShift”.
La geometría de la suspensión fue revisada para mejorar el agarre de camino y además se recalibró ligeramente hacia el confort. La dirección cuenta ahora con asistencia eléctrica y los frenos son de disco en las 4 ruedas e incluye de serie ABS, EBD y sistema de estabilidad.
En la conducción se hacen presentes todas las mejoras que recibió el Fusion, la respuesta de motor es notablemente mejor, y ayuda mucho en caminos sinuosos y pendientes el modo manual de la transmisión.
La suspensión ofrece buena estabilidad aunque la mayor suavidad provoca una mayor inclinación
de carrocería en curvas, pero el auto es muy noble y sigue muy bien las órdenes del conductor.
El frenaje también es muy bueno, sobre todo que el auto se controla muy bien, no tiende a sacar la cola de curso en frenaje de pánico y el pedal es muy modulable.
Sin duda Ford hizo muy buen trabajo con esta nueva edición del Fusion, mejorándolo en todos sentidos, desde la atractiva línea exterior que ahora atrae muchas miradas, las mejoras
en manejo y sobre todo la calidad percibida por los mejores armados, materiales e insonorización.
El precio subió bastante, pero la percepción es que el auto da a cambio mucho más que antes, así que seguramente Ford atraerá clientes que se habían refugiado entre las marcas japonesas.