Momentos de reflexión son los que se viven al segundo de estar en la ciudad de Zacatecas.
Edificada a finales del siglo XIX y preferida por los españoles gracias al valor de sus minas.
Inevitable no desear ser dueño de una de esas casas de cantera -como las del Jobito- y
entrar todas la veces que se quiera a sus más de 10 museos.
Camino de Arte
Si llegas el viernes por la noche, organiza un sábado cultural. Comienza por el Museo de
Arte Abstracto Manuel Felguérez que exhibe obras de Vicente Rojo y Francisco Castro Leñero,
entre otros. Continúa el día hacia el Museo Pedro Coronel que expone piezas de arte de todo el mundo. Su atractivo principal son sus pinturas de Picasso, Dalí, Goya y Miró.
Los museos abren de 10 a 16:30, menos el miércoles.
Haz una pausa y baja por la avenida Hidalgo. Admira su catedral con una fachada de piedra que cuenta la historia del cristianismo. Los guías te dan la información; su servicio es de cooperación voluntaria. Para cerrar el día, come unas gorditas rellenas de picadillo en Las Gorditas Doña Julia, en el número 409 de esta misma calle. Desde 15 pesos.
Del cielo a la tierra
Dos recomendaciones para el domingo: subir al teleférico (25 pesos) que te lleva al Cerro de
La Bufa o recorrer el interior de la Mina el dén (20 pesos) con túneles donde se recrea el trabajo de los mineros. Por último, la cantina Las Quince Letras tiene 80 años de ofrecer mezcales regionales.
www.turismozacatecas. gob.mx