Le llaman el balneario del mundo y presume de ser un sitio con las mejores aguas del planeta. Sus habitantes, según Jana, amiga checa, por lo menos beben tres vasos de ella al día.
El proceso es fácil: adquiere una taza de porcelana por 3 dólares -que después será un buen souvenir-. Luego, recorre las 15 fuentes curativas que emanan CO2 seco y de paso descubre los balnearios o spas, que en suma son ocho los más importantes, para regresar y reservarte un bañito.
Y tres: cata en cada trago su sabor que, no muy agradable, combina lo salado con lo amargo. Ten cuidado con los grados de temperatura, van desde los 30°C hasta los 72°C, lista para cocinar una sopita.
La combinación principal de las termas se hace de un tercio de agua mineral del río Teplá y dos de agua potable.
Una lista de famosos que visitan con frecuencia este lugar para tomar uno de los sus más de 50 tipos de tratamientos termales, señalan a Gérard Depardieu, actor francés, como uno de sus visitantes distinguidos. Otro ilustre es Karl Marx, quien permanecía varios día en Mariánské Lázn, el spa’s de mayor importancia de la ciudad y situado en el bosques de Slavkov, una de las mejores miradores de Vy Vary.
Al final de tus dos litros de agua, habrás sanado tus riñones, vías respiratorias y nerviosas. Ahora entiendo porque Wagner componía de esa forma. ¡Nazdar! que en checo significa “hasta pronto”.