En 2008 Hong Kong lanzó su apuesta de convertirse en un centro mundial del vino y, tras suprimir el impuesto sobre los caldos, ahora da un paso más, enseñar a la población local cómo el vino, aparte del tradicional té, es el complemento ideal para la cocina china.
"Los 'dim sum' (el equivalente hongkonés a las tapas, sólo que tradicionalmente están destinados al desayuno) fritos, pueden ir muy bien con cava", dijo a Efe Nelson Chow, presidente de la Asociación de Sumilleres de Hong Kong.
El experto hongkonés es uno de los valiosos activos con los que cuenta Turismo de Hong Kong para promocionar este año la recién creada plataforma "Gastronomía y Vino" con la que esperan reforzar la imagen de la ciudad como una de las capitales culinarias del mundo, con la inclusión del festival "Cena y vino" a finales de año.
Para Chow, "los platos cantoneses se maridan muy bien con algunos vinos muy añejos, tintos, maduros, como un Rioja", mientras que "la cocina shanghainesa, va bien con un vino de Toro, por su poder, su estructura y al mismo tiempo por ser afrutado".
Por su parte, "la cocina de Sichuan, muy picante, se mezcla muy bien con un blanco de Rueda con su acidez correcta y sabor afrutado que puede limpiar tu paladar y al mismo tiempo equilibrar el picante", dijo.
No obstante, de momento, "muchos vinos españoles se utilizan para cocinar, como se hace con los vinos chinos y suramericanos", explicó el experto.
Es más, a pesar de los maridajes ofrecidos por Chow, lo cierto es que las recomendaciones que se muestran en la página oficial de Turismo de Hong Kong para la plataforma de "Gastronomía y Vino" (http://www.discoverhongkong.com/hkfoodandwineyear/eng/index.jsp) sólo hacen mención al vino de Rioja en una ocasión.
Argentina y Chile, grandes exportadoras de vino al territorio, se incluyen, si acaso indirectamente, entre la mención general de "vinos de nuevo mundo".
Sí se recomiendan abiertamente en ese listado vinos italianos como el Chianti; los Chardonnay de California, Nueva Zelanda y Australia; alemanes secos, incluso el húngaro Tokaji, primando en todo caso los caldos franceses, ya sea para acompañar unas almejas fritas con fríjoles y ají, o un lechón asado cantonés.
El motivo para el presidente de la Asociación de Sumilleres es simple: falta educación sobre vinos españoles y latinoamericanos en Hong Kong, tanto en el frente profesional como en el del público en general.
"Si se quieren promocionar bien los vinos de un determinado país en Hong Kong se necesita educar. Cuanta más gente sepa sobre un vino más gente va a beberlo".
El director de mercadotecnia de la Oficina de Turismo de Hong Kong, Kenneth Wong, explicó por su parte que este es un buen año para la cooperación entre todos los productores de vino y la ex colonia británica, después de que Michelin dedicara una guía a la ciudad y de que se eliminaran los gravámenes sobre el vino.
"Con esta cooperación reforzada seremos capaces de dar más opciones de vinos de diferentes partes del mundo a los visitantes".
La canadiense Lysanne Tusar, directora de mercadotecnia de The 8th Estate Winery, la única bodega que se ha levantado hasta la fecha en Hong Kong, espera llegar a producir vinos "made in Hong Kong" a partir de uvas de Sudamérica y España, entre otros.
"Nos gustaría tener uvas de todas las regiones y tener una especie de región vitivinícola internacional aquí en Hong Kong, por lo que Sudamérica, además de España, realmente nos vendría bien", avanzó, uniéndose también al esfuerzo general de aplacar con su granito de arena la "sed de conocimiento sobre vino y sobre cómo mezclar vinos con comida local".
The 8th Estate Winery, que importó en 2007, para su primera añada, uvas congeladas de Washington (EU), optó en 2008 por cincuenta toneladas de uvas italianas, de las que esperan obtener unas 100 mil botellas, que irán directamente a restaurantes, hoteles y particulares de Hong Kong.
nzr