Washington, 15 de Mayo (EFE) .- El
banco español BBVA ampliará su red microfinanciera, presente ya en Colombia,
Perú y Puerto Rico, con el establecimiento este año de nuevas entidades en
Brasil, México, Chile y América Central, según dijo Manuel Méndez del Río, el
encargado del proyecto.
Con el programa, el BBVA
aspira a aplicar el modelo de "Médicos sin Fronteras" a las finanzas, pues en
lugar de donar dinero, usa sus conocimientos de banca para ayudar a millones de
personas a salir de la pobreza, explicó Méndez del Río, presidente de la
Fundación de Microfinanzas de la compañía.
"Es un mecanismo
que ayuda a los pobres, crea tejido productivo, pero desde la dignidad, no el
limosnerismo", afirmó.
En total, el banco
invertirá unos 100 millones de dólares este año, en un momento en el que la
crisis financiera ha reducido las fuentes de recursos al sector del
microcrédito, que extiende préstamos de baja cuantía a los pobres para que
inicien un negocio.
La Corporación
Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés) , el organismo
del Banco Mundial que apoya al sector privado, estima que la crisis ha abierto
una brecha de financiación de 450 millones de dólares hasta 2010 para ese sector
en América Latina.
Eso significa menos
oportunidades de encontrar recursos para una persona que quiera abrir una
pequeña peluquería en su casa o un puesto de venta de bebidas.
Mientras algunos bancos
comerciales han salido del sector por la crisis, la Fundación de Microfinanzas
del BBVA, que opera sin fines de lucro, ha visto ahora una oportunidad de
llevar los servicios financieros a más personas sin acceso a la banca
ordinaria.
Para su expansión, el
BBVA cuenta con el respaldo de la IFC, con la que firmó un acuerdo de
cooperación.
El primer fruto de ese
pacto ha sido la inversión de 7,4 millones de dólares en Caja Nuestra Gente, la
entidad de microfinanzas del BBVA en Perú, de la que el IFC ahora posee un 16.4%.
"Estaríamos
dispuestos a participar" en las entidades que el BBVA tiene planeadas
para el resto de América Latina, dijo en una entrevista James Scriven, director
del departamento de Mercados Financieros Globales del IFC.
El banco mantendría el
control de las sociedades, mientras que el IFC podría inyectar entre el 10 y el
15% del capital, según Scriven.
"La propuesta que
está haciendo la Fundación nos pareció muy interesante, porque no es solamente
financiación y capital, sino también know how, experiencia que tiene el Grupo (del
BBVA) de haber trabajado más de 150 años en el sector bancario" , dijo Scriven.
La IFC pretende ampliar
su financiación de proyectos de microfinanzas en América Latina y en el mundo,
para lo cual ha establecido un fondo de 280 millones de dólares junto con la
agencia oficial de desarrollo del Gobierno de Alemania.
Por su parte, el BBVA ha
invertido unos 100 millones de dólares en los dos años de actividad de su
Fundación en financiar los proyectos de más de un millón de pequeños
emprendedores, a los que ha extendido préstamos de 900 dólares en media.
Méndez del Río dijo que
el banco "profundizará" presencia en Colombia, Perú y Puerto
Rico, y comenzará operaciones antes de fin de año en Brasil, México, Chile y
América Central.
Su objetivo final no es el rendimiento, sino transformar a "decenas de millones" de pobres
en pequeños empresarios, según indicó.
amr