En los primeros meses del año las franquicias en el país crecieron por
arriba de 10%, luego que el sector es fuente de autoempleo y que la crisis
financiera no lo golpea directamente.
El presidente de la
Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) , Carlos Roberts, aclaró sin
embargo que no es un sector inmune a los problemas económicos, e incluso hay
contracción en ventas de algunos giros como alimentos y bebidas, con caídas de
18 a 20 por ciento.
En conferencia de prensa
para exponer los resultados de la Feria Internacional de Franquicias, realizada
a principios de marzo, explicó que los sistemas que dependen del financiamiento
para su operación son los más afectados por la crisis financiera.
En
el caso de México, sostuvo Roberts, las franquicias no dependen del crédito, ya
que están acostumbradas a invertir en su producción y evitar que el proceso
inflacionario deteriore los ahorros que se tengan en el sistema financiero.
amr