El Polo Norte también resintió la crisis mundial y Santa Clós tendrá este año menos ayudantes en México, pues la renta y compra de disfraces dejó de ser relevante.
En un recorrido por diversos establecimientos que se dedican a la fabricación de disfraces, EL UNIVERSAL constató que la solicitud del traje rojo disminuyó de forma considerable frente a 2007.
Máximo Cerqueda, encargado de Casa Tostado, dijo que hay un diferencia importante respecto a otros años.
"De repente teníamos todo apartado y ahora no, hay un desplome en la demanda de 30% respecto a 2007, pese a que hay cerca de 20 trajes de terciopelo completos, con una renta de mil 150 pesos".
En La Casita de Disfraces no es diferente la situación donde la venta del traje de Santa es de 3 mil 250 y 3 mil 450 pesos, de terciopelo y velur, respectivamente, mientras que la renta es de 790 y mil 100 pesos al día.
Otro lugar donde las personas de menor ingreso pueden tener la posibilidad de vestirse como San Nicolás, es el siempre socorrido mercado de Sonora, lugar en el cual se puede encontrar el traje para niños y adultos.
Diana Martínez Villanueva, encargada de un local, aseguró que se registra una baja considerable pues tan sólo en disfraces infantiles, de 50 que se vendían el año pasado al día, en la actualidad se redujo a 30 con un costo de 160 pesos cada uno.
"Para adulto vale 450 pesos, que incluye el saco, pantalón, cinturón y gorro; la peluca, bigote y barba se venden por separado en un paquete de 100 pesos".
Alicia Gómez, recurrente consumidora de mercado, explicó que aunque es una tradición en su familia que su papá se vista de Santa Claus para divertir a los nietos, esta Nochebuena tendrá que usar el mismo disfraz viejo de otros años.
"La situación no es tan fácil, todo sube de precio y los salarios no aumentan, con dificultad podemos comprar todo lo necesarios para la cena del 25 sin contar la de Año Nuevo. Tenemos otras prioridades más importantes como comer y vestir bien ante el frío invernal".
La diversidad en hechura y elementos marcan el precio de la venta o renta, siendo esta segunda la opción más atractiva para la gente.
Sin embargo, quien prevea cargar el saco esta Navidad, debe apartarlo lo antes posible, ya que puede terminar vestido de reno, pastorcillo o burro de pastorela.