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Usan Botox contra vejiga hiperactiva

Se aplica una o dos veces al año, con lo que hay un mejor apego al tratamiento y se reducen los efectos secundarios
Viernes 07 de noviembre de 2008 Martha Oliva Hernández | El Universal14:46

A pesar de que no es muy frecuente que se hable de ella, la enfermedad denominada vejiga híper es uno de los padecimientos que generan muchas molestias y en ocasiones vergüenza para la población que la padece, que, según estimaciones, es superior a 17% en el mundo, con un alto predominio entre las mujeres.

Uno de los procedimientos de atención era la medicación vía oral, pero gracias a múltiples estudios clínicos, un grupo de pacientes que no respondían a ellos tuvieron buenos resultados con la aplicación de la toxina botulínica tipo A, apunta el doctor José Luis Campos Contreras, especialista en urología.

Indica que se han realizado siete estudios prospectivos en los que se ha empleado esta técnica quirúrgica que se dirige directamente a la vejiga.
El objetivo del tratamiento es disminuir la hiperactividad vesical y tratar la incontinencia de urgencia.

El especialista refiere que este padecimiento se caracteriza por la urgencia y el aumento de la frecuencia de orinar, la cual puede originarse debido a una infección del tracto urinario, incluso  por una enfermedad neurológica. Y cuando no hay causa aparente se le denomina vejiga hiperactiva idiopática, indicó el también profesor adjunto de Nosología y Clínica de Urología en la Escuela Médico Militar.

Campos Contreras apunta que el músculo de la vejiga se contrae involuntariamente a medida que se acumula la orina y esto ocasiona que se tengan ganas de orinar; muchos pacientes llegan a hacerlo más de ocho veces al día.

Esta enfermedad puede estar asociada con incontinencia urinaria, pero cuando se presenta sola es frecuente que los pacientes sientan una necesidad urgente de ir al baño y en ocasiones pierdan un poco de ella en el trayecto.

El urólogo comenta que la terapia con Botox previene las contracciones involuntarias de la vejiga que provocan la pérdida de orina y permite que ésta se vacíe cuando el paciente la comprima normalmente.

Además disminuye los efectos secundarios originados por los fármacos orales como la somnolencia, la boca seca y la pérdida de memoria.

Otra de las ventajas es que favorece el apego al tratamiento, ya que la aplicación de la toxina se realiza en la mayoría de los casos una o dos veces al año.

La toxina también es empleada en la atención de la incontinencia urinaria, en tratamiento de espasticidad, manejo del dolor, apoyo en la rehabilitación de personas con parálisis cerebral infantil, distonía y esclerosis múltiple, entre otros.

moh



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