En medio de la incertidumbre derivada de la crisis financiera, la empresa deportiva Emporio Sport hace su mejor jugada al diversificar su catálogo de productos e incrementar las unidades operativas de negocio.
Bruno Cabrera Morales, director comercial de la firma, explicó que a meses de caer en quiebra por las bajas ventas de uniformes se decidió ampliar las áreas productivas de la empresa.
Con esta iniciativa, promovida por el Centro Panamericano de Investigación e Innovación (CEPii), Emporio Sport incrementó sus ventas en más de 60% y las utilidades operativas rebasaron los dos millones de pesos de un año a otro.
Dedicada a la producción y comercialización de uniformes deportivos, Cabrera Morales relató que la competencia de prendas de origen chino era muy fuerte. Los equipos de futbol llanero, su mercado predilecto, preferían las copias de mala calidad por su bajo precio.
Emporio Sport surgió a mediados del siglo pasado en la zona de la Merced, en la ciudad de México. Fue en el año 2000 que una nueva generación en la familia optó por colocar un catálogo de la empresa en internet, pero no hubo éxito.
Cinco años después la situación al interior de la compañía se agravó. Ahí surgió la transformación que hoy permite cerrar exportaciones a Inglaterra, Canadá y Houston, Texas, en Estados Unidos.
La empresa se acercó al programa de aceleración de negocios del CEPii, unidad de asesoría del IPADE, y en 2006 especialistas detectaron un problema en el enfoque comercial de la firma.
Reorientaron los esfuerzos. De las decisiones familiares a la hora de la comida se instauró un esquema operativo y administrativo fijo. También se analizó la gama de productos en el catálogo y se descontinuaron los menos factibles.
Hubo un mayor énfasis en aquellos que resultaban atractivos para el mercado y el precio no se convirtió más en obstáculo para competir pues estaba identificado el segmento de la población que apreciaba calidad y diseño.
La empresa se diversificó. Incorporó medicina deportiva, adicionó artículos y demás equipo deportivo e incursionó en el desarrollo de espacios precisamente deportivos.
Dentro de poco, dice Cabrera Morales, Emporio Sport iniciará otro negocio: la organización de espectáculos vinculados al deporte. Atrás quedó ese año, 2006, cuando la compañía debatía su futuro en tiempos extras o muerte súbita. Entonces las utilidades operativas no rebasaban los 700 mil pesos anuales.
Un año después, con la aceleración de CEPii, la empresa alcanzó una utilidad de 2 millones 800 mil pesos, incrementó 20% su planta laboral y las ventas pasaron de 4 millones a 6 millones 700 mil pesos.