En los últimos días usted ha escuchado algunas frases de promoción automotriz como: Mensualidades sin intereses, un año de seguro, placas y tenencia gratis.
También financiamiento con 0% de enganche, 0% por apertura de cuenta, desde 20% de enganche, lap top de regalo, boletos para conciertos musicales, servicios de mantenimiento sin costo.
Adenpas de las mejores tasas de interés, descuentos históricos, fijación de tasa de cambio a 10.90 pesos por cada dólar y bonos hasta por 50 mil pesos.
Éstas son sólo algunas de las estrategias a las que recurren las marcas automotrices en la recta final de cada año para iniciar fuerte la venta de sus modelos 2009, pero principalmente para sacar todos la gama que se les rezaga y que no pudieron vender durante los primeros nueve o 10 meses.
Basta echar un vistazo a las páginas de los medios impresos, voltear a los anuncios espectaculares que abundan en las calles, ver televisión o escuchar la radio para corroborar este fenómeno comercial que cada 12 meses se repite y con el que las marcas automotrices buscan atraer al consumidor para adquirir un automóvil.
Por supuesto que muchos compradores juntan sus ahorros y aguardan ansiosos la llegada de aguinaldos para aprovechar esta tradicional lluvia de ofertas.
Sin embargo, expertos y analistas del sector recomiendan no dejarse llevar por el anuncio, sino por el contrario, hacer cuentas y leer cuidadosamente todo el contrato antes de firmar algún documento que pueda poner en riesgo su economía.
“Todas las ofertas de fin de año lucen atractivas porque las marcas y los concesionarios comienzan a recibir los modelos 2009 a partir de junio y julio; por lo tanto, tienen la necesidad de deshacerse de su inventario de 2008”, comenta Alma Martínez, analista del departamento de Estudios Económicos de BBVA.
“Lo que esta lluvia de ofertas refleja es un problema muy serio de inventario en la planta; aunque las marcas hayan hecho un ajuste en su volumen de producción, seguramente tienen mucho inventario, así que lo que ahora les preocupa es deshacerse de esas unidades a como dé lugar para que no les cueste mucho dinero tenerlas ahí”, reitera la analista.
La Procuraduría del Consumidor (Profeco), por su parte, sugiere a los que buscan comprar un automóvil, leer cuidadosamente las cláusulas y letras pequeñas que siempre aparecen al final de cada una de las promociones y de todos los contratos de financiamiento que ofrecen las agencias.