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Justo alrededor del Nacional Mall uno encuentra exclusivos restaurantes donde la gente de los círculos del poder estadounidense (y mundial) acostumbra hacer sus citas.
En esos refinados centros gastronómicos se cabildea el futuro y se toman decisiones que afectarán al mundo.
La cuenta promedio en estas mesas donde el poder acostumbra ir a comer es de 120 dólares por persona.
The Monocle
Muy cercano al Congreso, por los que es muy común ver a senadores y congresistas. Múltiples fotos testifican la variedad de personajes que han pasado por el lugar, entre ellos John F. Kennedy y Richard Nixon, quienes lo frecuentaban a principios de los años 60.
La joya del chef: el filete mignon rebanado, con pimienta y reducción de vino (26 dólares).
themonocle.com
Café Atlántico
Una mezcla variada de comida latina que va desde ceviche de atún, feijao (frijol) tropeiro –de Brasil– o pescado a la veracruzana. Su coctelería ofrece extraordinarias caipirinhas, una "reconstrucción" del mojito (según sus dueños), o un pisco sour al estilo peruano.
www.cafeatlantico.com
Citronelle
Sucursal del famoso Citron de Los Ángeles. Su chef, Michel Richard, cerró el negocio original en la costa oeste para dedicarse sólo al de la capital, que resultó más exitoso.
La revista Condé Nast Traveler le distinguió con su categoría "Uno de los más excitantes restaurantes del mundo" que sólo comparten 50 establecimientos en el mundo. La recomendación: el beef Kobe (55 dólares).
www.citronelledc.com
Café Miláno
Su salón Plácido Domingo es frecuentado por quienes se interesan en el arte o por buscar subir peldaños en la escena artística estadounidense.
El nombre del salón no es gratuito si recordamos que el director de la ópera de Washington es precisamente el afamado tenor hispano-mexicano. Aunque no sólo artistas llegan al lugar. Condoleezza Rice, o Colin Powell son vistos de cuando en cuando.
¿Antojo de pescado? El branzino del Mediterráneo con salsa de vino rosado (42 dólares).
www.cafemilano.net